#ALVTuristas: De la mancha de mierda a las ciudades florero

Sergio Reynaga / Nuria Gil

Comité Groucho-Marx, comediantes comprometidas

“Trabajando conseguí ascender de la nada a la pobreza más extrema”
   Groucho Marx                 
                                                             

En las últimas semanas se nos ha bombardeado con notas de mierda, y sobre restos fecales. La cuestión que nos proponemos tratar en estas líneas, nos coloca en la silueta de un personaje casi invisible, por no decir metafísico, pero a la vez omnipresente, y según su solvencia económica también omnipotente: El turista.

   La guerra por la vida digna en los territorios que sirven como espacios para el desarrollo inmobiliario, turístico y económico del proyecto neoliberal del Estado mexicano, y de manera más precisa de Baja California Sur, sujeta a la población a una cantidad de formas legales que nos arrojan cada vez más a la periferia, a los márgenes, a la mugre y la rabia. Esto último, amiguitos de guayabera, puede resultar contraproducente. La cultura del consumo generalizada, nos opone la inducción de estímulos tan arcaicos como la siguiente formula: Asumir la presa, digerir, excretar. ¿Qué tan normalizada está hoy la violencia en La ¡Paz! (colóquese aquí sonido de arma de fuego, el calibre es responsabilidad del lector)?, No pretendemos sugerir siquiera una respuesta, sino hablar sobre el asunto a manera de esbozo, boceto, garabato más bien.

 Lugares comunes, pensará nuestro sapientísimo lector, sin embargo no los consideramos agotados. El centro de la ciudad es una cantina gigante, esto en especial nos causa una ligera comezón: la apertura al derrame del tiempo libre a propósito de la ingesta de alcohol, por las siguientes situaciones: No hace falta complicarnos mucho para comprender que los espacios controlados, regulan nuestras conductas, y que todo comportamiento asumido por nuestra comunidad apuntala y estimula la situación de desgaste de los vínculos sociales, dicho de otra forma: obedecemos y echamos a perder nuestras relaciones afectivas-comunitarias. En este sentido, es preciso hacer algunas otras afinaciones. Nosotres, pensamos que dichos patrones, son el ejercicio de la violencia del capital, más aún, una garantía y fuente legitimadora de la vigilancia. Y como siempre nos gusta volver a revisar si olvidamos algo, la cancelación del tiempo. Si, si, ya sabemos que suena exagerado, pero échale un vistazo a tú vida…

turi

Bueno, les habíamos hablado de los turis. Quizá sea necesario aclarar que no es que no nos gusten las visitas, pero de ahí a invitarlos a cagar a la casa, hay mucho trecho. Pensamos que ser turi, pasa por la búsqueda de imágenes idílicas, empaques y etiquetas generalizadas, de alguna manera se nos presenta la línea de ensamblaje: Adecuación-empaque-presentación. El acceso a la aventura de nuestras comunidades, pasa por la mercantilización de la ciudad y el territorio, es pues la venta de un producto ilusorio que satisface la gula adquisitiva de locales y extranjeros, ¿qué se pensaban, que sólo los güeros son turis?, no, no, mis queridos druguis, como sugerimos aquí, ser turi, en este primer garabato, significa depredar cuanto nos sea posible. Todo esto, pasa por la agenda institucional, no es casualidad, cómo dijera alguno que no me interesa nombrar aquí: Dios no juega a los dados. Las actividades de la secretaria de turismo, pasan (entre otras) del golf al romance y del spa al ecoturismo, (eco de económico, ¿no?),  y por supuesto del shopping, (Aica) a la vida nocturna, papus y mamus. En la ruta aquí trazada, observamos, a modo de obituario, la construcción de una ciudad de carácter excluyente. ¡Se te va caer la baba en los escaparates, pero solo eso!

Así pues, palomilla; las excelsas figuras intelectuales que componen la actual administración, nos invitan, en los últimos días a un espectáculo sin precedentes desde la inminente amenaza de la mega-minería toxica a cielo abierto, la ley público-privada, las calles carnicería, y… esperen. Bueno, quieren enchularnos el malecón, dicen ellos/as, los que saben de eso, que “La Paz tendrá un malecón de nivel mundial”, y de ser posible que dicha empresa se realice, pues si, será de nivel mundial. Esto significa que no tendrá diferencia alguna con cualquier otro destino turístico, la caricatura es simple: la homologación de las lógicas del consumo y los caprichos del capital privado, pues estas, son necesarias para el correcto funcionamiento del turismo y sus agentes: los turis. Lo que más oscuro nos parece en esta oferta, es la exclusividad de los espacios públicos, que de por sí, por sí mismos en su calidad de públicos no son garantía de nada. La inversión de la primera etapa, supondría el gasto de 150 millones de pesos, no obstante, servirán, dicen, para garantizar el crecimiento cultural, el deporte y la inclusión de la población discapacitada. Es por mucho cuestionable tal aseveración, ¿Qué deportistas y que discapacitados asistirán a tales festejos?, Dejo las interpretaciones a su juicio, pero quiero decir algo, se me ocurre, que quizá estas personas no tienen acceso a la práctica digna de la ciudad ni de sus disciplinas, y si a esto le sumamos la inutilidad del transporte público y la calidad excluyente de las zonas comerciales, nos meteríamos en un aprieto. O no sé si entendí, pero creo que la plataforma más fuerte de su discurso es el fortalecimiento económico de los negocios y el crecimiento de la plusvalía de los terrenos adyacentes. ¿Y qué pasa con el gentilicio, la paceñada qué, a donde van, más lejos, a la periferia de la periferia?

 

 

Fin del primer acto.

 II

¿Se ven bonitos a los lejos los kayaks y Jhon Smith en su tabla de surf, no loco/a?

Dentro del programa de mejora urbanística que nos presentan los ilustrados dirigentes, está, como ya advertimos, la remodelación completa del Malecón con la creación de estupendas playas, artificiales, pero bonitas para contentar la vista de nuestros amados turis, y ya de paso con el lavado de cara, revalorizar el suelo del centro e incrementar un poquito los precios, (no mucho) pues Cancún y Acapulco ya están muy quemados. Por un lado hasta parece un proyecto amable, aunque no sabemos qué lado, ya que dejarán un poco en paz a Balandra y sus manglares, al Tecolote y a los lobos marinos, así quedará todo en corto: bares, shopping y playa en el mismo lugar: ¿qué más quieren? No obstante, parece que se han escapado pequeños detalles en el planteamiento de la construcción de las nuevas playas, cositas sin importancia, como son el alto contenido que posee la bahía de La Paz, sobre todo en el área del Malecón, de bacterias coliformes, dicho de otra forma: bacterias provenientes de los escurrimientos antropogénicos de las aguas fecales sin tratar que dan directamente a esa zona, o por denominarlo de otra forma, bacterias que provienen de la mierda de la ciudad que acaba en las cristalinas aguas de la bahía. Esto es debido a la inexistencia de buenos sistemas de purificación. Pues sí, nos bañaremos en mierda pero con bonitas vistas, en playas bonitas, rodeados de bonitos comercios y bonitos bares. Junto a la urbanización mal hecha y mal planteada, aunque no para las cuentas bancarias de algunos, las condiciones higiénico-sanitarias de las aguas se vuelven desfavorables, mucho peor las de vida para aquellos que viven y trabajan, y son exiliados cada vez más lejos de la zona céntrica, aquellos que no vienen a disfrutar unos días de las maravillas de La Paz. ¡La vida es bella!

Hay que se señalar algo que los paceños tienen muy claro, que uno no caga donde come. Quizás por esto, es que nadie se baña en las aguas del Malecón, a menos que no pueda pagarse una playa más limpia, mucho menos se puede imaginar la pesca en esa zona. Pregúntele usted, nuestro sapientísimo lector, a la palomilla del esterito…

Nos preguntamos si al construir la playa se mantendrán los bosques de alga Ulva, o quizás no hayan pensado en la biodiversidad del ecosistema costero pero si en la diversidad de beneficios económicos que ofrece. ¿Y los huracanes? Porque por otra parte, también se presenta ese problema, si los cauces fluviales naturales se encuentran tapados por la urbanización y de por si ahora mismo no hay arena en el malecón, esta nueva y bonita playa se enfrenta a que cada vez que ocurra un temporal los efectos negativos de éste, serán más graves que el anterior, por lo tanto la arena “se va”, ¿será una sustitución infinita de arena para mantener la nueva bonita playa? ¿Están contemplados estos gastos en los presupuestos de la obra? Creo que no entiendo nada, pero estamos seguras que aumentarán los puestos de trabajo en hoteles, bares, restaurantes, tiendas y seguro que habrá más plazas para entrar en el cuerpo de seguridad como policía turística, porque ante todo hay que salvaguardar la seguridad del visitante. Todo esto disfrazado de mucho sol, muchas luces y muchas sonrisas.

Nosotras queremos decir: el embellecimiento de la ciudad y de la zona comercial, nos vuelve más feos/as, horribles diríamos. Por último, aunque solo por hoy, para cerrar, queremos hablar con un poco de seriedad. Creemos que la descomplejización de nuestra sociedad es necesaria y que otra forma de vivir, no solo es posible sino urgente, tomando en cuenta que nuestra relación con el entorno, supone mediante nuestras prácticas, el deterioro de nuestra calidad de vida y la depredación de los recursos que sostienen la vida, también pensamos que tales situaciones de desgaste nos oponen la guerra, intentamos comprender que su lujo es nuestra ruina, y que mientras no seamos capaces de arrebatarles el privilegio que gozan, el único destino que podremos visitar será el psiquiátrico. De nosotras depende, de nuestra implicación con la transformación de nuestras comunidades, quizá esto signifique dejar de ser meros espectadores, dicho de otra forma: dejar de ser turis. Dios ha muerto, todo depende de nosotras.

Fin del segundo acto.

Hasta la próxima entrega.

 

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#ALVTuristas: De la mancha de mierda a las ciudades florero

3 comentarios en “#ALVTuristas: De la mancha de mierda a las ciudades florero

  1. edith luna dijo:

    Todo sera una sustitución, nada natural lo que van a lograr es que todo sea artificial todos por encimita para que con el pasar de los dias se estanque mas esa mierda entonces si olera mas culero que la cola de la ballena y darle en la madre nuestras paseadas por el malecas, que lastima si hacen su amontonadero al parecer nos quieren tapar los atardeceres como el muro de pemex.

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  2. La mercantilización de la ciudad existe desde hace décadas… me tocó verlo en mi propio barrio El esterito y sus rascacielos blancos de paredes de cristal y la repartición del agua potable en distintos sectores de la ciudad.
    Es evidente que lo que nosotres entendemos por progreso no lo es para ellos, los de allá arriba. No hay progreso con destrucción de nuestro entorno, me queda claro. Me gustó el artículo, en general, pero ya al final lo sentí muy romántico, eso de la descomplejización de la sociedad me hizo ruido, ¿cómo se llega a eso? ¿cómo nos paramos fuera del neoliberalismo si lo hemos visto tangente en los últimos 20 años del crecimiento urbanistico de BCS? Me quedé esperando propuestas ‘prácticas’ por así decirlo, para llevar a cabo todo este enrollo académico a la práxis.
    Saludos Nuria Y Sergio, ojalá sigan colaborando porque me encantará leerles.

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    1. Comité Groucho-Marx dijo:

      Saludos Carlos,

      Nuestro comité volverá pronto, pero entre algunas propuestas que se plantean esta el decrecimiento, te dejamos una conferencia de un compañero anarquista de España:

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