Dos átomos de Hidrógeno y uno de Oxígeno

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(Foto: Obras para captación de agua en la ciudad de La Paz)

Frank Aguirre

Domingo 13 de agosto. Eran las 7:50 de la mañana y ya hacía calor. Humedad sabor a infierno. La temperatura quemaba tu piel, incluso bajo la sombra. El clima no era benevolente ni siquiera porque estabas recién bañado. En las afueras de un hotel del cual no recuerdo el nombre, nos juntábamos una tercia coches en caravana para salir con dirección a zonas aledañas a la mítica Ciudad Obregón. Después de tres horas de viaje en carretera: la primera parada. Un pueblo con una similitud que bien pudiera ser cualquier comunidad cercana a la sierra de La Laguna en  Sudcalifornia. El pueblo se caracterizaba por calles de tierra y casas modestas de un piso, todas y todos los habitantes en la banqueta o en la sombra: conviviendo, cotorreando, observando detenidamente a quienes ingresamos a la comunidad. La diferencia entre el lugar a donde llegamos y cualquier pueblo aledaño a la Sierra de la Laguna recae en dos cosas importantes: viviendas hechas con adobe y carrizo, y habitantes con un imponente, orgulloso y marcado rasgo étnico. Estábamos en territorio Yaqui. Potam, para ser preciso.

   Los que presenciamos ese momento histórico en la reunión entre el Ingeniero Cárdenas y la Tribu Yaqui, no parábamos de sentir a flor de piel la impotencia de las palabras de denuncia por parte de los jefes y capitanes de Potam: Buscan desarrollarse en base a tecnología sustentable (energía eólica, parques solares y ecotecnias para captar agua), el gobierno PRIISTA se los impide, sin fundamento, y no, no piden dinero. Lo mismo pasó en Vicam (comunidad adherente al Consejo Nacional Indígena) con la presa la angostura y en Loma de Bacum, la última línea de defensa contra el gasoducto ilegal que busca imponer una empresa sobre sus tierras poniendo en peligro a sus niñ@s y miembros de la comunidad (extrañamente el mismo gasoducto le saca la vuelta a Obregón por 30 kilómetros).

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   Lo expuesto por la comunidad Yaqui puso en perspectiva lo sucedido hace unos años en La Paz y el cambio de uso de suelo ilegal que quiso otorgar el cabildo a la minería a cielo abierto: ¿Y si el gobierno no “escucha”? ¿y si el gobierno impone? ¿Y si el gobierno es cómplice? ¿Qué va a pasar cuando la crisis del agua nos alcance al igual que la comunidad yaqui de Vicam?

Error, en La Paz ya vivimos una crisis de agua de la cual nadie habla:

   Desde hace más de 10 años en la ciudad tenemos el famoso método de “tandeo”, nos hemos acostumbrado a creer que cada 3 días te llegue agua a tu casa, que es normal si no tienes aljibe esperar unos días a que vuelva el agua, pedirle agua al vecino. NO. No es normal, debería de llegarnos todos los días, a todas horas.

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   ¿Qué pasa? Nos hemos acostumbrado a “barrer” la arena del patio o del pavimento a manguerazos, a echar agua a la tierra “para que no se levante el polvo”, a dejar la llave mal cerrada, o a durar en la regadera hasta 20 o 30 minutos, ¡a tener pasto ¡EN UNA ZONA DESÉRTICA! Hemos hecho costumbre ver el agua correr en la calle y no buscar la fuente del derrame, denunciar las fugas, cerrar las llaves. También nos hemos acostumbrado a ver fotos de funcionarios de alto nivel inaugurando pozos, o posando al lado de una tubería “sofisticada”. Pero el agua sigue sin llegar.

  El agua sigue sin llegar desde Fidepaz hasta la Márquez de León. No llega porque como casi todo en las instituciones de este país el sistema de agua potable está mal distribuido, carece de tecnología adecuada para nuestro contexto árido y de densidad poblacional. Nuestros funcionarios municipales, dispuestos siempre a superarse, no están siendo atendidos, no están siendo capacitados y profesionalizados conforme a la urgencia y emergencia. Porque “no hay dinero”. Todo lo anterior tiene que ver con financiamiento. Financiamiento que TÚ querida y querido lector, y yo, estamos desembolsando día con día cada que pagamos algún consumible con IVA, cada que pagamos el predial o cuando declaramos impuestos, financiamiento que viene con NUESTRO VOTO. Y ese financiamiento existe, abunda, está a merced de unos cuantos personajes que muchas no escogimos, que en muchas ocasiones son elegidos por unos pocos que no representan ni un tercio del padrón electoral. Ese financiamiento se llama:

1.- Presupuesto de Egreso del Municipio.

2.- Presupuesto de Egresos del Estado (manejado por los diputados).

  En ninguno de los dos lugares podemos encontrar acciones concretas para abastecer de agua tanto a colonias populares como zonas pudientes de la capital de Sudcalifornia. Pero sí vemos campos de golf replicándose. Duplicándose. Vemos hoteles sin escrúpulos que se roban literalmente el agua. Vemos fugas que no se arreglan y mujeres acarreando agua ocho horas al día para poder cocinar, limpiar, bañar a sus hijos.

  ¿Qué pasaría si un día nos pusiéramos las pilas y empezáramos a captar agua de la lluvia? ¿Y qué pasaría si eso fuese ilegal? Nuestro derecho humano al agua hoy y mañana están en riesgo. Urge la democratización del agua para poder ser autosuficientes y ayudar a los demás a serlo, a captar agua con techos inteligentes, a filtrar agua con intervenciones urbanas y que ayuden a recargar los acuíferos y mitigar la infiltración de agua de mar, y reutilizar aguas grises en nuestros jardínes. A captar agua con tecnología avanzada que nos permita tomarle ventaja a la humedad y que permita reutilizarla para beber, para vivir.

   ¿Qué nos toca ahora? Cierra la llave, invierte en arreglar las fugas de tu casa, si puedes compra excusados ahorradores, barre con escoba no con agua, desaste de tu pasto (si tienes) y utiliza plantas nativas que están acostumbradas a la poca precipitación de la zona, denuncia las fugas incesantemente, pregúntale a tu diputado local cuánto están invirtiendo en modernizar el sistema de agua potable, exígele a tu diputado que te rinda cuentas sobre la democratización del agua, es tu empleado.

   El cambio climático ya está aquí, este año llueve, el que sigue quien sabe. Porque hoy podrás tener aljibe, pero mañana quien sabe si este lleno. Evitemos los conflictos por el H2O. Estamos a tiempo. Podemos lograrlo. Podemos hacerlo Aquí y Ahora.

Agradecimiento especial a todo el equipo, miembros y directivos
de Fundación para la Democracia, a todas las 8 comunidades del Yaqui, no están solos.

Dos átomos de Hidrógeno y uno de Oxígeno

El dilema de Los Cabos: ¿el turista o el residente?

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Carlos G. Ibarra

Un rifle automático, en unos cuantos segundos, agujeró la estrategia de miles de dólares en marketing y publicidad que gira en torno a la marca Los Cabos. Los balazos obligaron a familias y turistas a huir de playa Palmilla a la que asisten cada domingo. Ese 6 de agosto ocurrió un golpe simbólico que los hombre del dinero llaman “la gallina de los huevos de oro” en un hecho devastador que revivió declaraciones como “ningún turista resultó herido”.

   En un desesperado intento por contrarrestar la mala imagen en medios de comunicación y evitar la salida de los capitales que fluyen a través del sector turístico, Luis Esponda Cascajares, director del Fidecomiso de Turismo de Los Cabos (Fiturca), salió mucho antes que las mismas autoridades con un boletín de prensa para aclarar que los visitantes, ni uno solo, fue herido.  La estrategia del profesional en promoción turística era posicionar en el espectro mediático que en Cabo no se mata al turista. Sin decirlo, recalcó que en Los Cabos solo matan a residentes. A mexicanos. A criminales.

    Al final, en la construcción del mensaje que se difundió pasó a segundo plano la salvaguarda de los locales. Los que habitan las calles cada mañana para ir a chambear atendiendo a millonarios.  Quizá por la inmediatez de la reacción no hubo tiempo de configurar el recado que Esponda Cascajares emitió o quizá la afirmación del Fiturca sea un reflejo de lo que algunos creen, sobre todo aquellos que dependen del negocio turístico.

    Incluso se envió un documento Q&A en inglés que guiará a hoteleros con respuestas a las preguntas frecuentes que hacen medios de comunicación, integrantes de la industria turística y consumidores. De lo que pasó en Palmilla se dirá que las autoridades informaron que “el incidente fue un asunto personal” sin turistas lesionados.  El hecho es un evento aislado. La seguridad de visitantes es la máxima prioridad para las autoridades.  Solo criminales pierden la vida. Se dirá lo que sea para mantener la burbuja.

   La veneración al proceso de turistización del territorio es un fenómeno que lleva implícita la revaloración de la ciudadanía que habita el lugar. La retórica del turismo es un doble discurso: el local pasa a segundo plano. En la lógica de urbanización turística los locales estorban en la ecuación.

    En ciudades turísticas de España, por ejemplo, el rechazo al turismo va en aumento. Esto no es nuevo, George Doxey propuso en 1975 un índice de irritabilidad ante la turistificación que consta de cinco fases: euforia; apatía; molestia; antagonismo y rendición. Justamente Barcelona experimenta la etapa cuatro que generó manifestaciones y actos violentos contra autobuses turísticos; ¿BCS en cuál se encontrará?

    La turismofobia, en España, para algunos es una xenofobia crónica que emanó de un grupo radical de izquierda. Para otros, es la reacción natural a los elevados costos de alquiler que imposibilitan al ciudadano común pagar un piso para vivir, porque Airbnb creó una crisis entre los españoles que, ahora, los obliga a aglutinarse en pequeños departamentos mientras que los extranjeros pagan y habitan ocasionalmente sus antiguos barrios, en una cara más de la gentrificación de las ciudades turística, en un fenómeno que releva una clase social baja por otra con mayor capacidad monetaria.

   ¿Llegará el día en que la aberración al turista por parte del residente ocurra? Sí. En algún momento sucederá como pasa en otros países cuando la presión turística sea insostenible. Pasará bajo condiciones distintas que España o Italia.

    La turismofobia es una reacción natural a las injusticias del turismo y, en BCS, lleva una lista larga de atrocidades como el despojo y daños socioambientales.

Twitter: @cachobanzi

El dilema de Los Cabos: ¿el turista o el residente?

Imagina un #MarLibre de 36 toneladas de basura

buzos-limpiando-arrecifeTreinta limpiezas, dos años de actividades, cientos de voluntarios: sudcalifornianos, de otros estados y extranjeros. Y lo más importante no son las 36 toneladas de basura que han sacado del mar de Baja California Sur, de arrecifes y manglares, de playas y dunas, en el continente y en las islas, sino la conciencia de que la educación es la base para que los desperdicios no lleguen al mar.

Roberto Galindo

Aunque 36 mil kilos cuentan mucho, deben ser sólo una pequeña parte de la basura que ha llegado al mar si consideramos que en el estado generamos alrededor de 900 toneladas de desperdicios al día. Que la basura llegue al mar por descuido o negligencia no es excusable. Ser indiferente ante la contaminación es punible. Y para aquellos que arrojan la basura a propósito las condenas debieran ser muy severas.

            ¿Quién no ha visto a un conciudadano arrojar botellas, bolsas o cualquier tipo de desperdicios a la calle? ¿Así tienen su casa esos que andan por ahí dilapidando sus miserias de consumo? El puerto, el estado, el país es nuestra casa. Gente que tira la basura en la vía pública demuestra su mala o escasa educación, lo que no le enseñaron en su hogar, lo que no aprendió en la escuela y peor aún, lo que vio hacer a sus mayores cuando niño.

            Educación es el propósito fundamental de Mar Libre —antes llamado Rescatando Nuestros Arrecifes y Manglares (ReNAM)—; educar a los niños y a los adultos para que consideren al planeta como su casa. No exagero al nombrar la Tierra como en una película del Apocalipsis: ¡es nuestra casa y la estamos llenando de basura!

            Nosotros como sociedad, el gobierno y el progreso industrial llevamos la basura al mar, al desierto, al bosque y a cualquier área natural. Y a donde llega nuestra bazofia, a veces no hay humanos, sólo animales que no saben qué hacer con ella —aunque muchos “humanos” tampoco lo saben y la tiran fuera de los contenedores—.

            Mar Libre también realiza otras actividades invaluables, que incluso importan más que las 36 toneladas recolectadas. Ha impartido más de 400 clases de educación ambiental en escuelas de La Paz: en el puerto, La ventana, Los Planes, Cabo Pulmo, Puerto Chale, Chametla, El Centenario y San Juanico; más de doce mil niños y adolecentes hoy saben lo pernicioso que es arrojar basura para los ecosistemas y los animales, pero también para ellos y sus familias. Por otro lado, las comunidades se están embelleciendo con murales que algunos artistas han realizado en homenaje a los hábitats que se limpian y a la fauna costera que Mar Libre salva de la basura; esta es otra acción educativa que pugna por la recuperación del espacio público para el disfrute de la ciudadanía. Sacar basura no es el fin último, la educación es la clave para evitar que los desperdicios lleguen al medio ambiente.

            La iniciativa ciudadana ha traspasado los limites estatales. Ciudadanos de Ensenada, Baja California, y Tulum, Quintana Roo, se han acercado a los coordinadores para solicitarles apoyo, quieren replicar la exitosa iniciativa ciudadana de limpieza. Incluso gente Guatemala los ha contactado con el mismo propósito. Los resultados de Mar Libre son impactantes si consideramos que no cuentan con aportaciones económicas del gobierno ni lucran con las actividades. Las donaciones que recibe Mar Libre son de dos tipos: la fuerza de trabajo de limpieza del ciudadano y bolsas, agua, guantes, tanques para buceo, embarcaciones, alimentos, entre otras cosas que proporcionan varios prestadores de servicios locales.

            Mar Libre tiene claro que no podrá sacar toda la basura que pulula en el mar que rodea a Sudcalifornia, sabe que mucha ya debe haber llegado a otras playas, a otros países, incluso continentes. Pero sus integrantes creen que pueden ayudar a que llegue menos basura al mar, y piensan que una vez que el ciudadano sea consciente de no tirarla, tampoco llegará a otros ecosistemas.

            Crear una conciencia de la importancia de habitar una casa, un planeta limpio, es un objetivo mucho más ambicioso que sacar toneladas de basura. Se trata de cambiar la forma de pensar y el actuar de la gente. A veces la sociedad nos arrojamos en caída libre en un trayecto largo de autodestrucción. Hoy y desde hace dos años Mar Libre nos da un paracaídas, abrasémoslo como si nuestra vida dependiera de este, porque de hecho sí depende. Aplaudamos la iniciativa, apoyémosla divulgándola y, por qué no, sacando basura en las convocatorias mensuales de Mar Libre.

Roberto E. Galindo Domínguez

Escritor, maestro en ciencias, arqueólogo, buzo profesional, literato, diseñador gráfico. Cursa la maestría en Apreciación y Creación Literaria en Casa Lamm. Miembro del taller literario La Serpiente. Escribe para la revista Contralínea.

Imagina un #MarLibre de 36 toneladas de basura

#LaCuchara: El Programa de Desarrollo Urbano de La Paz

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Sandino Gámez

El día miércoles 29 de noviembre de 2006, en el salón de un reconocido hotel de la ciudad, por iniciativa no de la autoridad municipal sino de una asociación civil se realizó el primer foro público para discutir el Programa de Desarrollo Urbano de La Paz (PDU).

               Este ejercicio de participación ciudadana generó modificaciones apenas estéticas al proyecto final, pero permitió que se hiciera pública, quizá por primera vez, la manera cómo se dirigía (y en parte se dirige aún) el futuro de esta ciudad.

            En esos años, el XII Ayuntamiento de La Paz, luego de una licitación pública nacional, contrató por un millón de pesos al ingeniero *** de la consultora ***, para que elaborara un plan maestro para la urbanización del territorio colindante a esta ciudad capital. La proyección debería hacerse a veinte años. Aquel ayuntamiento se proponía promulgar en forma de ley dicho PDP en su trienio y terminar así con la improvisación característica de los periodos precedentes. En este sentido, la iniciativa del XII Ayuntamiento fue positiva.

Sin embargo, la forma como se elaboró de manera inicial el PDU y las propuestas de su contenido son altamente discutibles: su esquema de pensamiento y planteamiento estaba (y en muchos sigue estando) muy alejado de los intereses sociales y colectivos de los ciudadanos paceños.

Diez años después todos lo podemos ver todos los días en nuestra ciudad: es un modelo que sólo a pocos beneficia.

            De inicio, el PDP en 2006 no fue abierto al escrutinio público. Los talleres que se supone originaron propuestas para su elaboración fueron furtivos. Fue sorprendente conocer que el diseñador del plan no había consultado al sector académico de La Paz, ni se había apoyado en alguno de la multitud de estudios científicos disponibles hacía décadas en los cuatro o cinco centros de investigación científica con sede en la ciudad. Carecía incluso de una revisión elemental de aspectos ambientales, económicos, sociales o culturales.

            A este foro del 29 de noviembre de 2006 asistieron los regidores ***, *** y Álvaro Fox, los representantes de la Cámara ***, numerosas organizaciones ambientalistas y sociales, así como ciudadanos interesados.

El consultor expuso un resumen y enseguida fue cuestionado por los asistentes sobre la falta de representatividad de su plan. Ante sus respuestas vagas hubo sucesivas reiteraciones de la misma cuestión y el consultor terminó por confesar que para él en La Paz no había una sociedad civil organizada de manera coherente a la cual solicitar su opinión. Informó, ahí mismo, que llevaba dos años residiendo en la ciudad, y que pensaba quedarse a vivir, porque le gustaba el lugar.

            ¿Cómo pudo entonces generar una planeación urbana para los siguientes veinte años de la ciudad de La Paz? Por lo dicho en el foro y el resultado presentado, el consultor elaboró su plan guiado por sí mismo, por  modelos matemáticos y una metodología creada por él para el caso. También, dejó ver, lo guiaron ciertas directrices de los potentados de la tierra y la política de esos años (y todavía, algunos) evidentes en las láminas artísticas con las que presentó su modelo de PDU.

            Si alguien está escandalizado hoy por las playas artificiales del gobernador Mendoza en el Malecón de La Paz, en aquellos años el PDU consideraba la colocación de cuatro islas dentro de la ensenada de La Paz, unidas por un puente; cada isla con uno o varios edificios, conectando la ciudad de La Paz con El Mogote.

Pero la urbanización del Mogote (o el proyecto Paraíso del Mar) no se mencionó durante la presentación. La explicación del consultor para estas islas artificiales fue: existe un valor intrínseco en el paisaje, el paisaje de la ensenada de La Paz no se encuentra disponible en este momento, el uso de estas islas potencia el valor del paisaje, aumenta su valor; de esta forma, las islas pueden generar ingresos adicionales al municipio (por su concesión) y a la vez otorgan a los paceños un acceso a uno de sus recursos naturales, el paisaje de la ensenada, que no tenían.

            El elaborador original del PDU de La Paz no consultó o no consideró ninguno de los estudios de mareas y corrientes marinas de la ensenada de La Paz para diseñar y colocar sus islas. Se basó estrictamente en el asolve (o sedimentación) actual que tiene a esa zona de la ensenada con una profundidad mínima. Los científicos del CIBNOR, CICIMAR y la UABCS que han estudiado esta zona señalan que cualquier obstrucción en las corrientes actuales de la ensenada terminarán por cerrar el canal de Arípez (entre el Mogote y el malecón), convirtiendo a la ensenada en una laguna. Tampoco consideró los efectos devaluadores sobre el paisaje de la propia ensenada que tendrían los puentes y las islas con los edificios. Su aspiración al colocarlas fue, pues, estrictamente imaginativa, de su invención.

            El PDP inicial (y vigente) no consideró tampoco el ‘Atlas de Riesgo de la Ciudad de La Paz’, documento que se encontraba publicado de manera reciente en 2006. Tampoco consideró los avances existentes en su momento del Plan de Ordenamiento Ecológico del Municipio de La Paz (detenido por el cabildo del XIV Ayuntamiento e ignorado por actual XV).

Había una visible premura en promulgar este proyecto sin importar la falta de información segura y representatividad social.

            Los regidores presentes intentaron escudarse del rechazo de los asistentes recordando que el PDU se encontraba en ese momento en fase de consultas. “Cuando esté en la cancha de nosotros, entonces agregaremos las propuestas que nos hagan llegar, pero deben hacérnoslas llegar por escrito”, dijo el regidor Álvaro Fox (del partido Convergencia).  Cabe hacer notar que, en ningún momento, ni los regidores ni el consultor tomaron alguna nota sobre las propuestas o cuestionamientos que se les hizo en la hora y media de este foro.

            El PDU se publicó en 2008 y ha sido “revisado” cuando menos una vez en cada nuevo ayuntamiento. La más reciente revisión está en proceso. El 2 y 3 de agosto próximo será la etapa final de análisis. Las mesas de trabajo están programas de 10 a 13 horas, en la sala de juntas de la estación central de bomberos de La Paz.

Quien acuda a estos talleres verá la enorme diferencia en este proceso de socialización del PDU de La Paz a las de la ocasión inicial. Para empezar ya no hay un “consultor” por honorarios, sino un Instituto Municipal de Planeación, con un amplio margen de autonomía administrativa y dirigido por una funcionaria electa por su experiencia y méritos.

            ¿Y quién representa a la sociedad civil de La Paz en estos talleres? ¿A los propietarios de grandes predios? ¿A los económicamente interesados? ¿A los académicos? ¿Cuáles son sus resoluciones? ¿Qué impacto tendrán en los habitantes de esta ciudad en lo inmediato y en el futuro?

 

———— sandinogamez@gmail.com

#LaCuchara: El Programa de Desarrollo Urbano de La Paz

#LaCuchara: ¿Por dónde comenzamos?

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 Sandino Gámez 

Desde la privatización de los terrenos estatales en El Mogote, a partir del año 2001 se sucedieron de manera cotidiana, como en cascada, los anuncios públicos desde el sector empresarial sobre “proyectos de desarrollo turístico” para La Paz. La clase política se apreciaba advertida y daba declaraciones cada vez más optimistas a la opinión pública.

 Era notorio que se acercaba el progreso. La capital de Baja California Sur finalmente recibiría el empuje económico que necesitaba desde hacía una década, cuando menos. Los paceños propietarios de tierras costeras ya podían frotarse las manos con fruición: en Los Cabos aquello había resultado fenomenal para todos los propietarios de tierras colindantes con el mar.

Toda esta gran esperanza, sin embargo, fue destruida sin conmiseración por una pequeña secta de individuos malvados, maleducados y malvestidos: los seudo-eco-chairo-ambientalistas, quienes torpedearon infamemente, como por encargo y de manera cotidiana todos esos pobres e indefensos proyectos inmobiliarios, hasta que, trágicamente, estos se detuvieron por completo en su momento de mayor floración.

El mayor ejemplo de la sevicia de estos ecoyihaidistas es lo que acontece hoy con el primero de estos proyectos benefactores de nuestro municipio: Paraíso del Mar en el Mogote, verdadero mártir de los desarrollos turísticos paceños. Luego de tanta mala publicidad que le hicieron a este generosísimo proyecto que daba uso productivo finalmente a terrenos baldíos de una barra de arena yerma e inútil, “los inversionistas se retiraron” (Luis Cano ‘dixit’). Y hoy para que subsistan las actividades económicas de sus pobres habitantes la ciudad de La Paz debe otorgarles a precio de interés social el agua tratada necesaria para mantener verdes sus jardines y campos de golf.

Qué decir de proyecto de desarrollo turístico de Balandra, el que hubiera sido el “detonador” del turismo paceño: ahí se perdió una oportunidad de 400 millones de dólares (M. Alemán ‘dixit’).

¿Para qué sirvió la pavimentación del camino vecinal La Paz-Puerto Mejía si los ambientalistas finalmente no permitieron el inicio de actividades de Azul del Cortés? Ahora esas paradisíacas playas son un basurero, ¿y los ambientalistas? Calladitos.

¿Acaso no sufren cotidianamente los golfistas, tenistas y yatistas de Costa Baja por la vista y las emisiones cancerígenas de la termoeléctrica de Punta Prieta? Los seudo ecologistas paceños no sólo provocan esas emisiones para abastecer sus oscuras necesidades energéticas. Se rehúsan a quitarla de ese sitio cuya verdadera vocación, es de todos conocida,  es la “turística”.

La lista de agravios es muy larga. Baste por ahora, para ya concluir, denunciar que no puede explicarse de otra manera la conversión de la iglesia del “desarrollo turístico” El Coyote-Maravía en planta de tratamiento de aguas residuales, si no es por culpa del ecochairismo.

¿Cuándo se ha visto algo productivo, provechoso o mínimamente inocuo de estos nunca mejor llamados “medio-ambientalistas” (no terminan nada)? ¿Por qué nunca proponen algo? ¿Por qué siempre lo han de estorbar todo? ¿Por qué se visten así?

En las siguientes entregas de esta columna semanal intentaremos ofrecer algunos antecedentes de esta perniciosa actividad del seudo-eco-chairo-ambientalismo, por considerarlo de utilidad pública. ¡No podemos permitir que sigan arrastrando a nuestro estado al atraso económico y el conflicto social!

 
———sandinogamez@gmail.com

#LaCuchara: ¿Por dónde comenzamos?

TrumpLand, y los encabronados de México

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Es oficial, vivimos en TrumpLand.  El adjetivo que dio Michael Moore a Donald Trump en un documental en el que dibuja al gringo que llegó al trono, al “pináculo de la democracia moderna”. La reacción fue inmediata. Miles de mujeres salieron a las calles de las ciudades más importantes de Estados Unidos. Su asunción fue parte de manojo de noticias generadas durante la semana pasada y, nubló por un momento en los medios de comunicación, las movilizaciones que suceden por cuarta semana consecutiva en el territorio mexicano, una de las más importantes, ocurrió en Baja California. Algunos se atreven a decir que 2017 será el nuevo 1968, pero eso ya lo veremos.

Y es que si hacemos un análisis sobre las peores noticias para la mayoría, seguramente disputarían el puesto: el aumento de la gasolina como detonador de una crisis de credibilidad al sistema político; la privatización del agua en BC, un tema pendiente en Baja California Sur y Trump. Sin embargo, hay mucho por celebrar. La acción ciudadana pone nerviosos a quienes ostentan el poder político y económico de México, digo, les preocupa que se derrumbe la simulación de democracia en la que vivimos.

Desde que inició 2017, todos los políticos hacen como que trabajan. Todos hacen como que se preocupan. En Baja California, por ejemplo, el gobernador Kiko Vega creyó que perdonando impuestos la gente regresaría contentos y felices a casa. No fue así. Tuvo que tragarse su soberbia y, una semana después, envió una iniciativa para la abrogación de la Ley de Aguas que permitía, aunque lo niegan sus impulsores, la privatización del agua.

Entonces, esa ola de recortes del 20% o del 10% a los sueldos de mandatarios y funcionarios estatales ocurrió en varias entidades, una estrategia para apaciguar a los miles de encabronados que protestan; pero el 22 de enero, las movilizaciones sociales en la nación continuaron.

Todo apunta que la economía estadounidense se contraerá. En TrumpLandMéxico tomará el lugar que le corresponde, volverá a ser el hermano incómodo, sin dinero y criminal culpable de la decadencia, la justificación ideal y, claro, Baja California Sur seguirá siendo una extensión del american dream

Al final, en #NuestraOpinóndeMierda, Trump servirá para unir a los mexicanos, será otra razón para protestas más intensas, por el simple hecho de imaginarnos de lo que será él capaz para make América great again y, en el proceso, ganar más dinero.

Atte.

@El_Organismo

 

TrumpLand, y los encabronados de México