#ExigimosJusticiaParaRafael

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Foto: Jorge Roldan

22/01/2019

Hoy nos moviliza el dolor. La rabia. La impotencia por el asesinato del periodista Rafael Murúa Manríquez. Hasta aquí llegamos para manifestar nuestro repudio a tan atroz acto. Amigas y amigos, periodistas, reporteros, activistas, representantes de la academia nos sumamos al dolor que embarga a la familia. Nadie debe morir de esta forma en Baja California Sur y el resto de México.

Al presidente del Gobierno de México, Andrés Manuel López Obrador, pedimos fortalezca las estrategias federales para proteger a periodistas, porque al parecer el Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas no da resultado.

Al gobernador de Baja California Sur, Carlos Mendoza Davis, solicitamos que la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), investigue a fondo cada una de las líneas para que se castigue al actor intelectual y material del homicidio.

Exhortamos al Gobierno de BCS que mejore las condiciones de seguridad a quienes realizan diariamente la tarea periodística en los municipios del norte de BCS, en donde los reporteros son históricamente abandonados a su suerte.

Condenamos la criminalización y revictimización que hubo por parte de la PGJE. Reprobamos al igual que ARTICLE 19 y AMARC en México el comunicado emitido por la instancia estatal enfatiza la presencia de “marihuana”. Coincidimos en que esto se trata de un discurso oficial que estigmatiza, criminaliza y omite la calidad de periodista de Murúa así como las amenazas de las que estaba siendo víctima con pleno conocimiento del Estado.

Demandamos al Congreso del Estado de Baja California Sur que se comprometan en la creación de una comisión investigadora paralela para vigilar el cuidado del proceso que realicen las autoridades federales, estatales y municipales. Solicitamos se legisle en materia de protección a periodistas.

Nos unimos a la exigencia colectiva de medios, organizaciones y ciudadanos: una exhaustiva investigación por parte de las autoridades estatales y federales que lleven a esclarecer los hechos y a castigar a los responsables. Que tu muerte y la de cualquier persona, no quede en esa vergonzosa estadística de impunidad.

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#ExigimosJusticiaParaRafael

¿Quién asesinó a Rafael Murúa Manríquez?

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@cachobanzi

Ayer la luna trajo sangre. De la manera que más duele, la más cobarde, la más ruin un cabrón (o varios) aprovecharon la impunidad enraizada en Baja California Sur y, en el municipio de Mulegé, para terminar con la vida de un amigo: Rafael Murúa Manrínquez.

El eclipse lunar se convirtió en una premonición. 2019 comenzó con una pérdida que vulnera al periodismo sudcaliforniano.

Desde 2016, el periodista fue incorporado al Mecanismo Federal de Protección a Periodistas de México, pero a las autoridades federales, estatales y municipales de entonces, esperaron a que se apaciguaran las aguas para que se olvidara.

A finales de 2018 volvió a pedir ayuda. Usó sus redes sociales digitales y los espacios que medios de comunicación decidieron ofrecer para comunicar su desesperado mensaje. Lo amenazaron. Lo tacharon de paranoico. Lo criticaron. En Santa Rosalía no le creyeron.

En el #BlogElOrganismo, a través de su columna de opinión #Gonzolador, narró que “por primera vez un tema de política causó agresiones a mi persona, familia y patrimonio. Cabe señalar que me expresé solamente en mi cuenta personal de Facebook, no en la de Radiokashana FM, tampoco en nuestro sitio web o radio”.

Claro, el presidente municipal Felipe Prado, aunque tardó en dar una postura gracias a su pésima estrategia de manejo de medios de comunicación, negó las acusaciones. El reportero Ignacio Estrada publicó:

“Vía telefónica entrevisté al alcalde de Mulegé, Felipe Prado Bautista relacionado con el caso, extrañado me dijo desconocer totalmente de la situación, lo que si me aseguró que quién o quienes tengan problemas personales los arreglen entre ellos, ya que él se encuentra muy ocupado trabajando para poder cumplir los compromisos contraídos con los ciudadanos muleginos de punta a punta y no tiene tiempo para estar escuchando y leyendo intrigas y amenazas de personas que solo buscan saciar sus intereses personales y que quedaron mal impuestos, cuando eran tratados como reyes con grandes cantidades de dinero para tapar y solapar pillerías”.

Hoy leo varios mensajes de personas cercanas más preocupados por deslindar y defender al alcalde Felipe Prado que por exigir con rabia del esclarecimiento del asesinato de Rafa. Como si se mereciera morir así: desangrado. Como si él se lo hubiera buscado. Algunos llamaron a los medios de comunicación tendenciosos o ridículos por solo repetir lo que el director de la primera radio comunitaria lanzó antes de su homicidio:

Funcionarios del XVI Ayuntamiento de Mulegé, presidido por Felipe Prado Bautista, me han llamado paranoico delirante de persecución por señalar estos hechos, aunque jamás he señalado a nadie por ello. No pretendo acusar aquí a una persona por estos incidentes”.

Las autoridades deberán investigar cada una de las líneas, porque supongo hay varios sospechosos en un pueblo tan pequeño como Santa Rosalía.

La pregunta sigue: ¿Quién asesinó a Rafael Murúa?

¿Quién asesinó a Rafael Murúa Manríquez?

Sí a una Ley de Movilidad para todos y no solo para el gobernador

gobernador PAN

Alan Flores

El pasado 5 de octubre, el gobernador panista, Carlos Mendoza Davis, envió una iniciativa más al Congreso de Baja California Sur (BCS): la Ley de Movilidad. La mandó a un congreso en el que las y los diputados en su mayoría son de la primera fuerza nacional: Morena.

En su discurso, como buen orador, Mendoza Davis ofreció modernizar la infraestructura de movilidad urbana, una oferta amplia y competitiva de transporte y un sistema más “eficiente, suficiente, amable, seguro, económico y menos contaminante”.

Utilizando una de sus principales armas, la labia y poder de convencimiento, se lanzó contra uno de los sectores más criticados por su actuar: el gremio transportista que, con los años, han defendido “no tocar” la actual Ley de Transporte, vigente desde 1997 y que faculta al gobernador en turno a “concesionar” (neoliberalismo) el servicio a particulares.

Dijo que el esquema instaurado por el entonces gobernador del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Guillermo Mercado Romero, era proclive al clientelismo, debido a que las concesiones se entregaron a los transportistas, pero también a los amigos, parientes, aliados políticos y con un reparto verdaderamente discrecional.

Hasta hoy, todavía no se ha transparentado el listado total de concesiones otorgadas desde 1997, gracias a que todos los gobiernos, incluyendo el actual, prefieren guardar las cosas incómodas y evitar los cuestionamientos hacia administraciones pasadas.

El hecho de que los amigos políticos e influyentes se colocaran como dueños de las placas y que no se contemplaran sanciones efectivas para quienes violen la ley, dio cauce a lo que tenemos hoy en la entidad: caos e impunidad.

Conductores que por no tener una de estas valiosas concesiones, se dedicaron a rentar placas de taxi, transporte colectivo y, al mismo tiempo, se convirtieron en verdaderos esclavos (sin prestaciones a pesar del alto riesgo del trabajo) de los poderosos concesionarios.

Por una mínima cantidad, prestan el servicio, pagan la gasolina y mantienen funcionando estos permisos que por ley se suponen son “intransferibles” y, además, no deben ser interrumpidos por causa de interés público.

Desde aquel entonces, el transporte comenzó a manejarse como una propiedad privada (concesionada), un patrimonio familiar y un verdadero negociazo obligado, en lugar de un derecho para los ciudadanos que no tienen acceso a un automóvil particular y deben movilizarse a sus centros de trabajo a como dé lugar desde tempranas horas de la mañana.

El problema fue y siempre ha sido la falta de mecanismos de sanción para quienes no cumplan con las leyes vigentes, pero a los amigos no se les cuestiona y a los que son transportistas, pues, menos.

Así fue como la Confederación de Trabajadores de México (CTM), la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC), la Alianza de Sitios de Autos y Transportes de Alquiler (ASATA) y demás organizaciones, se convirtieron en poderosos traficantes de influencias políticas y además grupos de poder predominantes de los que han emanado diputados, regidores, directores, secretarios y demás cargos de decisión directa en política pública.

Es claro que con este contexto, la Ley de Transporte de 1997 comenzara poco a poco a empolvarse entre la anarquía del influyentismo y la corrupción.

Cuando Carlos Mendoza Davis, hijo del primer gobernador, Ángel César Mendoza Arámburo, comenzó a promocionar “su” Ley de Movilidad en pleno 2018, hizo referencia a estos problemas de manera muy somera, pero no se midió y ofreció grandes “transformaciones” a los actuales peseros viejitos, unidades de taxi destartaladas y monopolios fuertemente enquistados al sistema y vida cotidiana de los sudcalifornianos, víctimas y rehenes de sus malas prácticas.

De pronto el Poder Ejecutivo cambió su postura y decidió tomar la bandera de las plataformas digitales como el famoso sistema “Uber”, que ha venido a cambiar la forma en que visualizamos el servicio, principalmente a quienes cuentan con “smartphones” con acceso a internet.

Anteriormente de forma pulcra e institucional, Mendoza se había manifestado en contra de cualquier esquema de transporte que no estuviera “contemplado en la ley” y aseguró que pondría manos a la obra para solucionar este problema.

“Uber” entró y no pasó nada. Entraron más plataformas y tampoco pasó nada. La Ley de 1997 estaba muy lejos de contemplar su funcionamiento y gracias a la falta de autoridad, comenzaron las agresiones a los choferes de estas plataformas digitales que incluso eran orquestadas por los influyentes en La Paz y Los Cabos, dueños de concesiones.

Por eso iniciaron los trabajos de una nueva ley con 5 foros organizados por la Secretaría de Planeación Urbana, Infraestructura y Movilidad (Sepuim), fueron más de 300 ponencias.

Todo lucía muy bien, ya que los activistas de la sociedad civil se sumaron de forma efectiva para dar sus mejores ideas. Poner al peatón y al ciclista en el centro de prioridades y no a los automóviles o unidades de transporte, contaminantes y de alta peligrosidad por su falta de regulación.

Se propusieron plataformas para monitorear rutas en línea, paraderos más eficientes, mejores rutas y verdadera planeación conforme al crecimiento de la ciudad, credencialización para estudiantes con descuento, infraestructura para peatones y vehículos no motorizados como bicicletas y esquemas modernistas para aprovechar las distancias cortas en una capital pequeña como La Paz y demás cabeceras municipales.

Sin embargo el gobernador prefirió enviar una ley “copiada” desde Quintana Roo para crear un Instituto de Movilidad (cuyo titular será designado por él directamente) y conferirle todas las atribuciones del gobierno estatal y hasta municipal. Entre ellas “todas las políticas” en materia de transporte y la facultad de inspección de forma unilateral del cumplimiento de la Ley (los famosos retenes se hacen legales).

Los foros fueron totalmente ignorados, las organizaciones civiles omitidas y los activistas reducidos a lo que siempre han sido, una pieza más del rompecabezas de la simulación gubernamental.

Aprovechando la poca vocación de los diputados de Morena en materia de transporte (no querer meterse en broncas), en la Comisión de Transporte del Poder Legislativo se “acomodaron” los diputados Rigoberto Murillo Aguilar del Partido Encuentro Social (PES), expriista y hermano del líder de la Confederación de Trabajadores de México (CTM); Lineth Montaño Ruiz, considerada sin fracción y con afinidad al PES y Elizabeth Rocha, del Partido Acción Nacional (PAN).

Ellos decidieron una nueva serie de “foros” en todos los municipios, pero ahora encabezados por el Congreso, para presuntamente “escuchar la opinión de la ciudadanía” con apoyo de un particular: Guillermo Sánchez Flores, también conocido como “MFT División Transportes”.

Con una prisa “inexplicable”, se encargaron de tomar la iniciativa de transporte ya “copiada” y hacerle ligeras modificaciones, para de nueva cuenta, sin tomar en cuenta los foros (práctica común al parecer), presentar un dictamen plagado de errores hasta en la fecha, título del dictamen y con un membrete oficial que en pleno diciembre, seguía celebrando a octubre como “mes de la sudcaliforniedad”.

Los legisladores morenistas seguían en el jaloneo sobre los recortes de salario y de presupuesto, comparecencias y otros tópicos, cuando de manera sorpresiva, la Comisión de Transporte decidió que era momento de leer el polémico dictamen y votarlo para su aprobación, con la urgencia que solo haría feliz a una persona: El gobernador Carlos Mendoza Davis.

Pero una manifestación de transportistas acudió para señalar que no los habían tomado en cuenta. La sociedad civil organizada calló y otorgó, mientras los funcionarios del gobierno comenzaron una campaña para hablar maravillas de una Ley de Movilidad que seguramente, ni siquiera leyeron.

Los diputados de Morena continuaron exhibiendo su poco oficio político y no llegaron a la sesión en que pretendían presentarla. No se les ocurrió llegar con verdadero oficio legislativo para defender sus motivos de rechazar esta apresurada propuesta (si bien tardada solamente por los foros, que sirvieron para nada).

No hubo espacio para el diálogo institucional y sí para la confrontación desde espacios mediáticos: diarios digitales, Facebook, Twitter, Instagram y demás foros no vinculantes al Congreso.

El chantaje desde el PAN fue evidente: Usando el lema de la modernización tan necesaria, usaron su política de “digo una cosa y hago otra” agarrando de bandera la necesidad que ellos mismos crearon permitiendo la corrupción desmedida durante 21 años sin decir nada, inclusive siendo gobierno los últimos 7 años.

Ahora quieren echarle la culpa a otros de su viejo sistema, utilizando a la gente que pide a gritos un mejor transporte, con el único fin de autorizar esta ley con nuevos vacíos legales, sin adecuarse a las necesidades peninsulares y con un tinte de autoritarismo (¿a poco?) al facultar indirectamente al gobernador de todas las decisiones.

Si bien el súper poderoso Instituto de Movilidad será “descentralizado”, resultará tan independiente como el ITAI, el ISJ, el Inmujeres, el IEE y demás comparsas del gobierno en turno, al ser este quien les otorga cada centavo de su presupuesto, regularmente insuficiente para llevar a cabo sus funciones y tener independencia a lo largo del año.

De hecho, es muy común ver a los directores “talonear” con la Secretaría de Finanzas para que les hagan el “favor” de ampliar sus montos presupuestales en el transcurso de los meses.

Sí. Hace falta una Ley de Movilidad y una reestructuración del sistema actual, pero no con albazos, no con imposiciones ni chantajes y sobre todo: Escuchando a los colectivos que se han destacado por su trabajo en favor de la ciudadanía, más allá de intereses particulares o de grupo y la visión única de un gobernador.

Ahora quienes no han leído la ley, consideran que defenderla es defender a Uber, apoyar la modernización y se congratulan por atacar al transportista, convertido en el villano de esta película, a pesar de ser un producto de la clase política y las familias que nos gobiernan desde que BCS se convirtió en un estado libre y soberano.

También salieron a defender la Ley de Movilidad los consejos empresariales, cámaras de comercio y demás representantes de los contratistas del gobierno, quienes respaldan al gobernador aunque diga que el cielo es rojo.

Salieron también a la palestra los funcionarios estatales del PAN, quienes posiblemente solo en su juventud utilizaron un par de veces el transporte público, pero utilizando las banderas ya mencionadas y criticando al movimiento opositor que les arrebató el Congreso, con el agregado político electoral consecuente.

Parece que, ahora sí, es momento de escuchar a especialistas, organizaciones civiles y a la ciudadanía informada para conformar una nueva Ley de Movilidad.

El tema es largo y no se trata solamente de publicar una ley que podría convertirse de nueva cuenta en letra muerta, sino de verdad generar una propuesta incluyente con todos los sectores ignorados por esta lucha de poderes fácticos en la sudcalifornia.

Que de verdad haya mecanismos claros para detener a los monopolios, que el servicio regrese a manos de los ciudadanos y aproveche el internet, ya que somos el estado con mayor conectividad en México.

Que el gobierno regule la movilidad de manera justa, imparcial y sin intereses particulares o de empresas contratistas, transportistas y mucho menos de familias poderosas.

Alan Flores Ramos es jefe de información en Diario El Independiente en La Paz, egresado de la licenciatura en Comunicación por la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS); se inició en la “talacha” reporteril desde agosto de 2015.

Sí a una Ley de Movilidad para todos y no solo para el gobernador

Nacionalismo en tiempos de “entreguismo”

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Alan Flores

Tenía que llegar el Siglo XXI con su avance digital, tecnológico y de comunicaciones para que México tuviera al presidente más legítimo de su historia reciente, que tomó protesta el pasado 1 de diciembre con la promesa de terminar con históricos privilegios de la clase política y la normalizada corrupción mexicana.

  Andrés Manuel López Obrador logró sumar 30 millones de votos en la elección del pasado 1 de julio, más que cualquier otro mandatario. Con el “tsunami electoral” frenó en seco una época marcada por elecciones de Estado, en las que el presidente de México en turno daba el “visto bueno” a su sucesor.

  “La tercera es la vencida” decía el tabasqueño, después de haber sido derrotado en las presidenciales de 2012 por Enrique Peña Nieto, del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y antes, en 2006, cuando hacía rabieta pública por el “fraude electoral” (por muchos conocido y bien documentado) a favor de Felipe Calderón Hinojosa del Partido Acción Nacional (PAN).

  Salvo honrosas excepciones, la gran mayoría de los detractores de López Obrador, principalmente influyentes empresarios, son quienes anteriormente promovían políticas económicas neoliberales que sumieron al país en una deuda billonaria, educación de baja calidad, un campo desmantelado, inseguridad generalizada y una economía arrodillada ante los Estados Unidos de América. Una descomposición del tejido social y muchos muertos.

 La reforma energética elucubrada por Calderón y Peña Nieto (Común denominador=José Antonio Meade) fue una fiesta con pastel. Se repartieron pedazos grandes y pequeños de nuestra industria a manos extranjeras o nacionales, incluyendo el petróleo, principal fuente de riqueza natural y sostén del gobierno, a cambio de nada.

 Con López Obrador es lógico que México salga de este confinamiento geopolítico y comience una nueva época con la comunidad internacional.

  Conocido su discurso y sus ideas, ahora podrá explotar mejor nuestras riquezas ante un panorama mundial con tendencia nacionalista, tras confirmarse la caída el imperio de la globalización en todos los continentes y, ahora, en nuestro país.

  Y no, Andrés Manuel no es Trump. Ni tampoco es Bolsonaro. Hay de populismos a populismos, leí por ahí. El nuevo bastión del “nacionalismo” deberá aprender a ser una transición viva hacia un México mejor que debe empezar con los pueblos originarios: olvidados y vapuleados por el clasismo imperante élites de poder político-económico de México.

  Es de celebrar por supuesto, que día con día haya más ciudadanos informados de las acciones del nuevo gobierno, cuestionando, preguntando y criticando, pero también aportando a la construcción de un nuevo país.

  La llamada “Cuarta Transformación” no se trata de una sola persona, sino del cambio de actitud para todo un pueblo cansado de impunidad, puesto contra la lona y saqueado, sin siquiera tener la noción, gracias a la opacidad como política gubernamental.

 ¿Pero de verdad vamos a perdonar a los corruptos? Depende de si confiesan sus crímenes y devuelven lo robado. Como ciudadanos, de todas formas hemos visto que más allá de perdonar, se promueve que “el que no tranza, no avanza”.

  Los bríos de legitimidad se sienten. Para la toma de protesta de López Obrador no hicieron falta tanques, bombas de agua, gases lacrimógenos ni mucho menos granaderos.

  Se respira un aire distinto sin el PRI o sin el PAN en el poder. Ni siquiera con la “alternancia” entre los gobiernos de Ernesto Zedillo y Vicente Fox se respiró un ambiente tan festivo.

Más puntos para el análisis crítico se abren ahora que López Obrador llega al poder, ya que como él mismo ha manifestado frente al pueblo: “no tiene derecho a fallar”.

  Siguen siendo noticia anuncios previos a su toma de protesta, que cimbraron a los poderes económicos malacostumbrados a ganar siempre. Anuncios como la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) y de la construcción del nuevo Tren Maya, ambos ratificados en consultas populares (también denostadas por su carácter privado y no constitucional).

  La ciudadanía deberá estar atenta a sus nuevas autoridades. Pendientes de los políticos “importados” de otros partidos que sólo han sabido “obedecer al de arriba” y ahora “obedecen” al partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), respaldando con sus viejas prácticas este proyecto de nación que promueve el líder moral y político del país.

  Entre sus cuatro paredes, los gobernadores más autoritarios y corruptos heredados de la derecha mexicana, firmaron su rechazo ante la compactación de las estructuras de la federación en los estados porque ven amenazada su “autoridad”, ya que los delegados de todas las secretarías serán sustituidos por una figura única gestora y representante del presidente, lo que reducirá espacios de discrecionalidad (“me ayudas y te ayudo y nadie supo”) y el gasto (¡vaya sueldazos tenían!).

 “Es una incubadora de candidatos”, dicen los gobernadores… ¿El león cree que todos son de su condición? Un cargo no garantiza precisamente el éxito en la política.

 Antes de juzgar, los gobernadores tendrán que “aguantarse” y esperar, ya que los esquemas y moldes heredados de sus madres, PRI y el PAN, no nos funcionaron.

  De sobra sabemos que fuera de la Ciudad de México, el gobierno federal se muestra ausente y sin personalidad en los estados principalmente ajenos en materia ambiental.

  De gran coyuntura será la relación de los nuevos “súper-delegados” con gobernadores (léase: virreyes celosos), porque cualquier señal de entrega a las viejas prácticas corruptas y de opacidad, confirmará que el “reciclaje político” tampoco funcionó como medida transitoria.

  Es para destacar también el vacío de poder que se vivió desde el 2 de julio al 1 de diciembre, cuando prácticamente Enrique Peña Nieto “desapareció” junto con todo su gobierno para preparar su salida por la puerta de atrás.

  El vacío fue bien aprovechado por AMLO para reafirmar su imagen y además, iniciar los cimientos de una toma de protesta que, niegue quien lo niegue, fue historia pura.

  En algunas entidades incluso se adelantaron los “súper-delegados” para anunciar nuevas políticas conjuntas con gobernadores, sobre todo en aquellos que se han mostrado en plena cooperación con el nuevo gobierno.

  Por eso hay que ir anotando los cambios que se dan y analizar a fondo sus implicaciones, porque para cada acción hay una reacción.

  Un ingrediente importante para la transformación de la vida institucional, es el papel de Olga Sánchez Cordero, nueva titular de la Secretaría de Gobernación (Segob).

  ¿Quién mejor para cambiar de viva voz las carencias en los 3 poderes?: Ha sido parte del Poder Judicial (como magistrada de la Suprema Corte de Justicia de la Nación), del Poder Legislativo (Senadora de la República) y ahora está despachando en el Poder Ejecutivo.

  Podemos decir que López Obrador tiene el bastón de mando y la silla presidencial. Ahora queda pedirle que esté a la altura de sus logros y que sea recordado como el mejor presidente de México.

  Se vale errar, se vale ser humano y tener los pies en la tierra. Los cambios llegarán, pero no serán para hoy. Quien no lo entienda y exija a los cuatro vientos resultados inmediatos del nuevo presidente, desconoce uno de los principales ingredientes de la política: el tiempo.

  Porque en gran medida, los aplaudidores del viejo régimen hoy se convertirán en rancia oposición, sin ideología y sin representatividad. Solo representarán su casa, sus intereses y a sus amigos con dinero.

  Se vale criticar, pero con congruencia y honestidad ¿Somos justos o solo somos ruidosos?

  Nos esperan seis años para comprobar de qué está hecho nuestro sistema político: De odio y polarización o de verdadera voluntad para regresarnos nuestro carácter de potencia mundial.

  Y por último tengamos en cuenta lo más legítimo: Una realidad urgida de cambios profundos.

Desde la raíz.

 

Alan Flores Ramos es jefe de información en Diario El Independiente en La Paz, egresado de la licenciatura en Comunicación por la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS); se inició en la “talacha” reporteril desde agosto de 2015.

Nacionalismo en tiempos de “entreguismo”

#GONZOLADOR: Censura en Mulegé

Rafa

Rafael Murúa Manríquez

En 52 días de gobierno de Felipe Prado he vivido más agresiones y abuso de autoridad que en los 6 años anteriores desde que ejerzo el periodismo en mi natal Santa Rosalía.

  Dista mucho de ser el propósito de este artículo acusar a una persona por estos incidentes. Mucho menos persigo que se haga justicia por estas líneas, de hecho, creo que nunca podrán reparar el daño al ver la tranquilidad de mi familia interrumpida por la intolerancia de quien sea que esté detrás de esto, pero preciso es que se aclare.

  Lo que quiero es reiterar el compromiso que tengo con mi comunidad y su bienestar, por lo que constituimos Ondas en la Playa A.C. (OP) y creamos una radio local en Frecuencia Modulada (FM) y un sitio web de noticias con dominio propio, ambos medios de comunicación, los primeros en su tipo en la historia. La radio sigue siendo la única en Santa Rosalía. En nuestra página web tenemos 6 años ejerciendo profesionalmente el periodismo.

  Como presidente de OP mi deber fue gestionar una radio para los “kashanos”. Mi trabajo ahora es sustentar la frecuencia XHOLP 93.3 FM para que la población haga los programas de radio que quiera hacer. Como los niños y niñas de la Escuela Primaria Benito Juárez que actualmente en nuestra programación nos recuerdan los sitios históricos de la ciudad, nos dan los consejos de la semana, exhortan a una sana convivencia y nos prohíben tirar ciertos artículos al mar.

  Ser presidente de una Organización No Gubernamental (ONG) y director de dos medios de comunicación es trabajo de tiempo completo. No obstante, tuve que agregar a mis deberes el de ser periodista, ya que la persona que invitamos a ser Jefe de Noticias de nuestros medios en 2011 rechazó la oportunidad. Ignoro si fue miedo, escepticismo o flojera, pero yo no me podía dar ninguno de esos lujos.

  Ejercer el periodismo en Santa Rosalía me ha traído bastante satisfacción, incluyendo un título profesional, pero también varias amenazas de muerte, intentos de censura al más dictatorial estilo, calumnias, traiciones, enemistades, e invaluable conocimiento y experiencia; todavía me sigue sorprendiendo esta profesión.

  Por primera vez, opinar sobre un tema de política causó agresiones a mi persona, familia y patrimonio. Cabe señalar que me expresé solamente en mi cuenta personal de Facebook, no en la de Radiokashana FM, tampoco en nuestro sitio web o radio.

  El 29 de octubre de 2018, pasado a las 16:17 horas, publiqué: “La Seguridad Pública no le importa a Felipe Prado. Prefiere que los funcionarios le preparen su fiesta de cumpleaños que cumplir con acuerdos entre Gobierno del Estado y Municipio: ‘son convenios con otro Ayuntamiento, no con este’, contestó. El Presidente sigue en campaña, poniendo en riesgo equipo de cientos de miles de pesos que usa la Policía Estatal y Municipal, así como Protección Civil.” Tampoco en esta ocasión profundizaré sobre este tema, ya que por su naturaleza es delicado y me preocupa la seguridad pública.

 Esa misma noche me estaban advirtiendo que pronto iban a asesinarme. Casualmente la información venía de la casa de uno de los funcionarios de la actual administración municipal con puesto de coordinador.

  Dos días después una muchedumbre de adultos golpeó estruendosamente, en repetidas ocasiones, las rejas de la cochera de mi hogar. Enseguida al otro extremo de la casa una bala quebró una de las ventanas del segundo piso.

 Cuatro días más pasaron incluyendo el día de muertos. El lunes 5 de mayo una comandante de policía municipal llegó a nuestro estudio de grabación y redacción diciéndome que me estaba buscando para llevarme detenido, al igual que el vehículo que usaba en ese momento, en garantía hasta que pagara los daños de un auto cuyo dueño no lo pidió, mucho menos interpuso una demanda. Además, supuestamente, lo había chocado dos días antes y la comandante no tenía testigos. A todas luces se trataba de una privación de la libertad extrajudicial. No lo permití.

¿Hechos aislados?

  Funcionarios del XVI Ayuntamiento de Mulegé, presidido por Felipe Prado Bautista, me han llamado paranoico delirante de persecución por señalar estos hechos, aunque jamás he señalado a nadie por ello. No pretendo acusar aquí a una persona por estos incidentes.

  Con 10 años de experiencia como periodista ejerciendo en el segundo país más peligroso del mundo para hacerlo y, como Director General de una Radio Comunitaria, cuento con medidas y protocolos de seguridad. Lo que llama mi atención es la antelación de las agresiones a mi trabajo. Desde el pasado proceso electoral ya no escribí nada.

 Atendiendo al compromiso que tengo con mi comunidad, salgo de mis primeras vacaciones en seis años del periodismo para compartir con la opinión pública esta lamentable cadena de sucesos perfectamente normales hace un siglo. Lo hago en un contexto por demás alarmante para los muleginos en seguridad y democracia.

  Quien quiera que sea que ha usado su poder para dirigir estas agresiones, públicamente le tengo que decir que no entiendo indirectas, no publicamos mentiras o verdades a medias. El conflicto armado no declarado que azota el país aumentó gravemente la violencia en nuestra entidad y localidad, es un tema que no investigamos, preferimos mantener los micrófonos abiertos a la expresión ciudadana, manteniendo al margen de nuestra radio la política partidista, y denunciando el más mínimo abuso de autoridad.

Nuestra conciencia no tiene precio.

Rafael Murúa Manríquez
Licenciado en Periodismo
Director General de Radiokashana FM

#GONZOLADOR: Censura en Mulegé

De la extrema derecha brasileña a la ultraderecha sudcaliforniana

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@cachobanzi

“La patria entonces es el primer templo del hombre. Y Dios es el mejor rey de la nación”, Cuneo, 1931.

Jair Bolsonaro ganó la presidencia en Brasil con una única premisa bajo el brazo: “Dios por encima de todo”. Esto preocupa, porque por siglos en nombre de dios el hombre justificó el genocidio de pueblos indígenas en América Latina; algo así como cristianízate o te mato.

  Las religiones perpetuaron el machismo y la violencia contra la mujer y, en cierto momento de la historia, las quemaron por “herejes”. Las despojaron de su cuerpo. De su útero. De su libertad. La biblia las sentenció a todas ellas.

  En nombre de dios se discriminó. Llamaron abominaciones a los integrantes de la Comunidad LGTBI y juraron “curarlos”. En nombre de dios derramaron sangre y vísceras en los rincones más alejados del planeta tierra. En nombre de él, su dios, violaron a niñas y niños.

  El regreso de la extrema derecha en Brasil o en Estados Unidos es un síntoma que debe preocuparnos en Baja California Sur. Aquí existen grupos de fanáticos religiosos de ultraderecha (Frente Nacional por la Familia) o partidos políticos (PAN y BCS Coherente) que buscan desde su supuesta “jerarquía moral” destruir lo poco que se ha logrado en cuestión de libertades. Terminar con lo poco conseguido en derechos humanos.

  En las palabras del representante del Frente Nacional por la Familia, Alan Loubet Amador, fue muy claro cuando exigió a los diputados y diputadas evitar aprobar una ley que permitiera la interrupción legal y segura del embarazo para mujeres; “no vengan a imponer sus propias ideologías partidistas, sus propias ideologías insanas, antinaturales y anti-familia”, dijo unas semanas atrás.

  Loubet Amador, un pastor cristiano, juzgó de “promiscuas” e “irresponsables” a esas mujeres que por alguna razón decidieron abortar. Desde sus privilegios de varón y religiosidad éste señor lanza insultos contra ellas; sólo falta la antorcha en la mano para prenderles fuego.

  Pero qué decir de la flamante representante del Instituto Sudcaliforniano de la Mujer, Jisela Paes Martínez, que opinó que legislar los matrimonios igualitarios abriría la posibilidad de la pedofilia y la zoofilia.

  Hágame el chingado favor; por eso escribo esto. Debemos estar atentos a la evolución en los próximos años y no dejar que la ultraderecha llegué al poder bajo discursos que segreguen o asesinen o encarcelen en nombre de dios.

¿A caso estos son indicios de que en un futuro exista un totalitarismo fascista?

De la extrema derecha brasileña a la ultraderecha sudcaliforniana

Los “provida” y su lucha ideológica contra la mujer

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Roberto E. Galindo Domínguez

Lamentable, abominable y todo aquel…able que se le ocurra es la postura de los que hacen del cuerpo de la mujer un espacio para esgrimir sus ideologías religiosas, sus atavismos medievales y sus calificaciones “científicas” para negarle al género femenino el derecho a decidir sobre el aborto. A esos hombres y mujeres que están en contra de la interrupción del embarazo les digo: no sean ambiciosos, el cuerpo del otro es sólo suyo y temporalmente al momento de la cópula y no más allá, y a veces, ni en esos momentos, –aplica para ambos sexos y para los ambivalentes–; la individualidad corporal y la decisión del uso y desuso de un cuerpo y su producto es derecho del interesado en primera instancia, en el caso del aborto del ejemplar Homo sapiens femenino. A este respecto la opinión de los partidarios de grupos pro-vida y pro-alma sale sobrando, no es requerida y no es relevante, ya que el derecho sobre el cuerpo de un individuo y su producto es inherente sólo al sujeto en cuestión y con capacidad de decisión. En el caso de las mujeres aplica para todas, más allá que deseando concebir o no decidan interrumpir por la razón que sea la gestación, siempre y cuando para ellas sea justificable.

            La manifestación del pasado 28 de septiembre: ¡Ni muertas, ni presas por abortar! congregó en la Ciudad de México a más de dos mil mujeres y se realizó en el marco del Día de Acción Global por el acceso al aborto legal y seguro, jornada de protestas y manifestaciones que se ha dado desde 1990 tras el V encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, y cuyo principal objetivo en referencia al aborto es lograr la despenalización del mismo, así como un acceso seguro y sencillo para ejercerlo. En la capital del país participaron organizaciones como: Marea Verde México, Asamblea Interuniversitaria de Mujeres y el Comité de Mujeres en Defensa del Aborto, entre muchas otras. Manifestación multitudinaria que además de exponer el derecho de las mujeres a decidir sobre su cuerpo, expresó la necesidad de una educación sexual científica y laica. Entre diversas consignas y el rotundo grito: ¡aborto sí, aborto no, eso lo decido yo! y con el apoyo de cientos de hombres marcharon las mujeres del Monumento a la Madre al Zócalo capitalino. También en muchas otras ciudades del país se dieron diversas manifestaciones por el derecho a un aborto libre y seguro.

            Por supuesto que estas expresiones generaron reacciones de aquellos sectores más conservadores y religiosos de nuestra sociedad, que se oponen al derecho de las mujeres a decidir sobre su cuerpo y su producto embrionario antes de las 12 semanas de gestación, bajo la consigna de que el feto es un humano desde el momento de la entrada del espermatozoide en el óvulo, cada quien puede creer lo que quiera, pero eso no le da derecho a obligar al otro a creerlo y mucho menos a actuar de tal o cual manera. Qué hace aquel líder religioso, aquel hijo del vecino, aquella monja o la distinguida  abogada, o la ama de casa, o cualquier mujer y hombre metiendo sus ideas en los úteros de mujeres que no conocen, ni quieren, ni mantienen. Ah, pero eso sí, ahí andan exponiendo sus ideas de cómo deben comportarse los otros, sobre que deben creer, acerca de que la vida es el óvulo fecundado; si hablamos de vida desde la perspectiva correcta, la biológica, entonces vida fue el chapulín con el que acompañé mi mezcal y vida fue el espermatozoide que murió por hacerme feliz sin engendrar, ese que terminó encerrado, asfixiándose, ahogándose entre sus compañeros dentro de un capuchón plástico anudado, o ese que saltó por los aires enjundioso, pero sin tino ovular. Entonces vida es toda célula, la que mato con el tabaco, y la neurona que se quema de tanto pensar sobre la incomprensión de mis congéneres, esos que quieren ser regentes de las personas dictándoles la línea de comportamiento que deben seguir incluso sobre sus cuerpos.

            Ya parece cliché la perorata, pero a los tercos no está demás recordarles que: si está en contra del aborto, cuando se embarace, no aborte. Si es hombre y embaraza una mujer hágase responsable y no pida el aborto, o mejor aún no fornique con mujeres pro-abortivas, pregunte antes de galantear cuál será la postura de la interpelada en una situación de concepción. Y más allá de lo anterior, considerando que ningún método anticonceptivo es infalible y usted está absolutamente en contra del aborto pues dedíquese mejor a la autogestión de los placeres sexuales, a menos que haya encontrado a su pareja definitiva y planee la perpetuación de la especie, entonces sí, póngale Jorge al niño o Guadalupe a la niña, o el nombre que quiera, incluso antes de la penetración, entre ósculo y ósculo puede decidir. Pero no ande metiendo sus narices donde no le corresponde, pues su postura ideológica es embarazosa y ofensiva para otros ciudadanos, quienes deben ser tan libres como usted de pensar y ejercer su pensamiento y más aún cuando se trata de su cuerpo y de su feto, ese que no le corresponde a usted. Recuerde siempre que el cuerpo de una y cualquier mujer nunca será suyo, incluso cuando lo posea; saque de los úteros y las vaginas ajenas sus opiniones, que nadie le pidió que las metiera, el cuerpo de la mujer no es un campo de batalla para que usted esgrima sus ideas.

Roberto E. Galindo Domínguez

Maestro en apreciación y creación literaria, M. en C., literato, arqueólogo, diseñador gráfico. Cursa el doctorado de novela en Casa Lamm. Miembro del taller literario La Serpiente. Escribe para Contralínea y CULCO BCS.

 

Los “provida” y su lucha ideológica contra la mujer