El dilema de Los Cabos: ¿el turista o el residente?

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Carlos G. Ibarra

Un rifle automático, en unos cuantos segundos, agujeró la estrategia de miles de dólares en marketing y publicidad que gira en torno a la marca Los Cabos. Los balazos obligaron a familias y turistas a huir de playa Palmilla a la que asisten cada domingo. Ese 6 de agosto ocurrió un golpe simbólico que los hombre del dinero llaman “la gallina de los huevos de oro” en un hecho devastador que revivió declaraciones como “ningún turista resultó herido”.

   En un desesperado intento por contrarrestar la mala imagen en medios de comunicación y evitar la salida de los capitales que fluyen a través del sector turístico, Luis Esponda Cascajares, director del Fidecomiso de Turismo de Los Cabos (Fiturca), salió mucho antes que las mismas autoridades con un boletín de prensa para aclarar que los visitantes, ni uno solo, fue herido.  La estrategia del profesional en promoción turística era posicionar en el espectro mediático que en Cabo no se mata al turista. Sin decirlo, recalcó que en Los Cabos solo matan a residentes. A mexicanos. A criminales.

    Al final, en la construcción del mensaje que se difundió pasó a segundo plano la salvaguarda de los locales. Los que habitan las calles cada mañana para ir a chambear atendiendo a millonarios.  Quizá por la inmediatez de la reacción no hubo tiempo de configurar el recado que Esponda Cascajares emitió o quizá la afirmación del Fiturca sea un reflejo de lo que algunos creen, sobre todo aquellos que dependen del negocio turístico.

    Incluso se envió un documento Q&A en inglés que guiará a hoteleros con respuestas a las preguntas frecuentes que hacen medios de comunicación, integrantes de la industria turística y consumidores. De lo que pasó en Palmilla se dirá que las autoridades informaron que “el incidente fue un asunto personal” sin turistas lesionados.  El hecho es un evento aislado. La seguridad de visitantes es la máxima prioridad para las autoridades.  Solo criminales pierden la vida. Se dirá lo que sea para mantener la burbuja.

   La veneración al proceso de turistización del territorio es un fenómeno que lleva implícita la revaloración de la ciudadanía que habita el lugar. La retórica del turismo es un doble discurso: el local pasa a segundo plano. En la lógica de urbanización turística los locales estorban en la ecuación.

    En ciudades turísticas de España, por ejemplo, el rechazo al turismo va en aumento. Esto no es nuevo, George Doxey propuso en 1975 un índice de irritabilidad ante la turistificación que consta de cinco fases: euforia; apatía; molestia; antagonismo y rendición. Justamente Barcelona experimenta la etapa cuatro que generó manifestaciones y actos violentos contra autobuses turísticos; ¿BCS en cuál se encontrará?

    La turismofobia, en España, para algunos es una xenofobia crónica que emanó de un grupo radical de izquierda. Para otros, es la reacción natural a los elevados costos de alquiler que imposibilitan al ciudadano común pagar un piso para vivir, porque Airbnb creó una crisis entre los españoles que, ahora, los obliga a aglutinarse en pequeños departamentos mientras que los extranjeros pagan y habitan ocasionalmente sus antiguos barrios, en una cara más de la gentrificación de las ciudades turística, en un fenómeno que releva una clase social baja por otra con mayor capacidad monetaria.

   ¿Llegará el día en que la aberración al turista por parte del residente ocurra? Sí. En algún momento sucederá como pasa en otros países cuando la presión turística sea insostenible. Pasará bajo condiciones distintas que España o Italia.

    La turismofobia es una reacción natural a las injusticias del turismo y, en BCS, lleva una lista larga de atrocidades como el despojo y daños socioambientales.

Twitter: @cachobanzi

El dilema de Los Cabos: ¿el turista o el residente?

Sudcalifornia: espiral ascendente de barbarie

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Roberto Galindo

No me siento desilusionado por el gobierno del estado, yo no voté por ellos para la gubernatura. Defraudados se deben sentir los que les creyeron al Partido Acción Nacional (PAN) y al actual gobernador sus promesas de campaña, sobre todo en lo que prometieron en cuanto a la inseguridad y la violencia; asuntos que antes de la contienda electoral de 2015 –entonces focalizados en algunos puntos del estado– ya daban muestras de los niveles de barbarie que han alcanzado y de la expansión que tendrían por toda la entidad.

            Antes de que el actual gobierno tomara “las riendas” del estado, la violencia criminal ya estaba instalada en Sudcalifornia, pero eso no los exculpa de no poner orden en la entidad que dicen gobernar. No hay excusa que valga, menos aquella de que es un problema heredado de administraciones anteriores; pues para eso llegaron ellos, para resolver los problemas de Baja California Sur. Y los ciudadanos hayamos o no votado por ellos tenemos el derecho y la obligación de exigirles nos den la seguridad que el Estado debe procurar a sus gobernados. Cuando el PAN y Carlos Mendoza Davis decidieron contender por la gubernatura, ya sabían a lo que se enfrentarían en cuanto al crimen organizado, no existen los políticos ingenuos, entonces dijeron saber cómo prodigar seguridad a los sudcalifornianos.

            Hoy Baja California Sur es uno de los estados más inseguros y violentos de la nación. Ahora el que fuera un paraíso para mexicanos y extranjeros es uno de los lugares más violentos del planeta, pues México es una de las naciones más violentas del mundo y Baja California Sur ocupa los primeros lugares de criminalidad a nivel nacional. Asesinatos en despoblado y en las urbes, ejecuciones en restaurantes y centros comerciales, balaceras en las playas más turísticas y fosas con cuerpos sin identificar. El huracán de la barbarie llegó tarde pero con vigor a la media península y, por desgracia, se estacionó en la entidad y poco a poco incrementa su fuerza.

            Hace tres años que se instaló la violencia en Sudcalifornia y apenas estamos viendo algunas de las consecuencias de la criminalidad armada. Y no es que los más de 600 decesos que se han acumulado desde julio de 2014 no importen, son lamentables tantas muertes, es una desgracia humana. Pero es apenas el comienzo, pues lo que fuera un destino de ensueño y un refugio de paz y tranquilidad ha dejado de serlo y como consecuencia el turismo mermará aún más y el desempleo se incrementará. Hoy vemos los primeros resultados negativos en las estadísticas de estos rubros; pero en las calles, en los barrios, en los espacios públicos ya experimentamos el incremento de la incidencia delictiva: asaltos en la vía pública, hurto en viviendas y negocios, robo de autos, entre otros, pero cada vez más violentos. Otra consecuencia será la depreciación de la tierra, de los bienes raíces, pues el interés por vivir en el estado disminuirá.

            Baja California Sur ya no es la tierra prometida, ya no es la entidad alejada de los problemas nacionales. Ahora es como el resto del país, casi una desgracia, y lo que nos queda como ciudadanos es mostrar nuestra inconformidad de manera pacífica y exigir resultados sensibles a nuestros gobernantes. Estamos a unos pasos de acostumbrarnos a sobrevivir entre fuegos cruzados, a normalizar la violencia en nuestras vidas, la muestra es la pasividad ante los últimos sucesos y seguir diciendo “es entre ellos”. Ellos andan entre nosotros y en estos asuntos del ellos al nosotros hay sólo un momento y un lugar, como les sucedió a esos nosotros que ya forman parte de las estadísticas de esos ellos, los que conforman los daños colaterales de esta espiral ascendente de barbarie que es hoy Sudcalifornia.

 

Roberto E. Galindo Domínguez

Escritor, maestro en ciencias, arqueólogo, buzo profesional, literato, diseñador gráfico. Cursa la maestría en Apreciación y Creación Literaria en Casa Lamm. Miembro del taller literario La Serpiente. Escribe para la revista Contralínea.

Sudcalifornia: espiral ascendente de barbarie

Imagina un #MarLibre de 36 toneladas de basura

buzos-limpiando-arrecifeTreinta limpiezas, dos años de actividades, cientos de voluntarios: sudcalifornianos, de otros estados y extranjeros. Y lo más importante no son las 36 toneladas de basura que han sacado del mar de Baja California Sur, de arrecifes y manglares, de playas y dunas, en el continente y en las islas, sino la conciencia de que la educación es la base para que los desperdicios no lleguen al mar.

Roberto Galindo

Aunque 36 mil kilos cuentan mucho, deben ser sólo una pequeña parte de la basura que ha llegado al mar si consideramos que en el estado generamos alrededor de 900 toneladas de desperdicios al día. Que la basura llegue al mar por descuido o negligencia no es excusable. Ser indiferente ante la contaminación es punible. Y para aquellos que arrojan la basura a propósito las condenas debieran ser muy severas.

            ¿Quién no ha visto a un conciudadano arrojar botellas, bolsas o cualquier tipo de desperdicios a la calle? ¿Así tienen su casa esos que andan por ahí dilapidando sus miserias de consumo? El puerto, el estado, el país es nuestra casa. Gente que tira la basura en la vía pública demuestra su mala o escasa educación, lo que no le enseñaron en su hogar, lo que no aprendió en la escuela y peor aún, lo que vio hacer a sus mayores cuando niño.

            Educación es el propósito fundamental de Mar Libre —antes llamado Rescatando Nuestros Arrecifes y Manglares (ReNAM)—; educar a los niños y a los adultos para que consideren al planeta como su casa. No exagero al nombrar la Tierra como en una película del Apocalipsis: ¡es nuestra casa y la estamos llenando de basura!

            Nosotros como sociedad, el gobierno y el progreso industrial llevamos la basura al mar, al desierto, al bosque y a cualquier área natural. Y a donde llega nuestra bazofia, a veces no hay humanos, sólo animales que no saben qué hacer con ella —aunque muchos “humanos” tampoco lo saben y la tiran fuera de los contenedores—.

            Mar Libre también realiza otras actividades invaluables, que incluso importan más que las 36 toneladas recolectadas. Ha impartido más de 400 clases de educación ambiental en escuelas de La Paz: en el puerto, La ventana, Los Planes, Cabo Pulmo, Puerto Chale, Chametla, El Centenario y San Juanico; más de doce mil niños y adolecentes hoy saben lo pernicioso que es arrojar basura para los ecosistemas y los animales, pero también para ellos y sus familias. Por otro lado, las comunidades se están embelleciendo con murales que algunos artistas han realizado en homenaje a los hábitats que se limpian y a la fauna costera que Mar Libre salva de la basura; esta es otra acción educativa que pugna por la recuperación del espacio público para el disfrute de la ciudadanía. Sacar basura no es el fin último, la educación es la clave para evitar que los desperdicios lleguen al medio ambiente.

            La iniciativa ciudadana ha traspasado los limites estatales. Ciudadanos de Ensenada, Baja California, y Tulum, Quintana Roo, se han acercado a los coordinadores para solicitarles apoyo, quieren replicar la exitosa iniciativa ciudadana de limpieza. Incluso gente Guatemala los ha contactado con el mismo propósito. Los resultados de Mar Libre son impactantes si consideramos que no cuentan con aportaciones económicas del gobierno ni lucran con las actividades. Las donaciones que recibe Mar Libre son de dos tipos: la fuerza de trabajo de limpieza del ciudadano y bolsas, agua, guantes, tanques para buceo, embarcaciones, alimentos, entre otras cosas que proporcionan varios prestadores de servicios locales.

            Mar Libre tiene claro que no podrá sacar toda la basura que pulula en el mar que rodea a Sudcalifornia, sabe que mucha ya debe haber llegado a otras playas, a otros países, incluso continentes. Pero sus integrantes creen que pueden ayudar a que llegue menos basura al mar, y piensan que una vez que el ciudadano sea consciente de no tirarla, tampoco llegará a otros ecosistemas.

            Crear una conciencia de la importancia de habitar una casa, un planeta limpio, es un objetivo mucho más ambicioso que sacar toneladas de basura. Se trata de cambiar la forma de pensar y el actuar de la gente. A veces la sociedad nos arrojamos en caída libre en un trayecto largo de autodestrucción. Hoy y desde hace dos años Mar Libre nos da un paracaídas, abrasémoslo como si nuestra vida dependiera de este, porque de hecho sí depende. Aplaudamos la iniciativa, apoyémosla divulgándola y, por qué no, sacando basura en las convocatorias mensuales de Mar Libre.

Roberto E. Galindo Domínguez

Escritor, maestro en ciencias, arqueólogo, buzo profesional, literato, diseñador gráfico. Cursa la maestría en Apreciación y Creación Literaria en Casa Lamm. Miembro del taller literario La Serpiente. Escribe para la revista Contralínea.

Imagina un #MarLibre de 36 toneladas de basura

#ALVTurista: De la falsificación de documentos al espectáculo mediático

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Nuria Gil / Sergio Reynaga

Comité Groucho-Marx, comediantes comprometidos

 

El secreto de la vida es la honestidad y el juego limpio, si puedes simular eso, lo has conseguido.

Groucho Marx

I

 

Buenas, Jóvenes y jóvenas, nos volvemos a poner en transistores. El espectáculo y sus decorados, en sus formas más sofisticadas, se nos presentan como formas asumidas. Naturalizadas para el desplazamiento cotidiano de las poblaciones. Sin embargo, el ensamblaje de utilería y escenario, supone cada vez más un ejercicio ridículo. Aunque por estúpido, no deja de ser violento. ¿Turi o espectador?, ¿Qué relación hay entre no implicarse con los dolores del mundo y la exigencia de paisajes idílicos? El poder no tiene ética, decimos pues, que la situación de injusticia social, solo puede ser inducida por las tontas.

     Por otra parte, “poder hacer, poder decir”, quizá sea también un grado importante de responsabilidad, aunque la palabra luego se sienta como un huizapol en el pie. Los desplantes de autoritarismo suscitados desde el inicio de la administración en estado crítico de la imponente figura del gobernador Carlos Mendoza, (¿no les recuerda un poco al pingüino de batman regresa? de eso hablaremos en la siguiente entrega) son un arcoíris en colores pastel. Se abre el telón, sale un político de oficio con una propuesta de ley, que garantiza al capital privado la oportunidad de pasar por alto las necesidades de la población y por supuesto la posibilidad de realizar sus proyectos sin restricciones de ningún tipo, con la promesa de transformar sus pérdidas en deuda pública ¿cómo se llamó el chiste? La ley Mendoza en un pueblo sin gente, con todo lo que eso implica. Como si el cuadro no estuviera de por sí caliente, con la guerra del narcotráfico, el incremento de las muertes, y la militarización de la ciudad, pudimos ver como se atentaba contra los pescadores de la cooperativa Punta Lobos, a punta de granaderos, (cuicos entrenados para propinarte una chinga), más aún, el intento de despojo, en un desprecio descarado por las estudiantes sudcalifornianas en la Ciudad de México, en el caso de la AESM y la casa del estudiante. Con saña y maña, nuestros sapientísimos administradores nos dicen: Pues esa madre se está cayendo, igual y la palomilla ni la ocupa bien, además, somos a toda madre, los vamos a salvar de su espacio histórico, porqué quizá si lo vendemos, ustedes que son profesionistas del mañana, puedan darnos un mejor presente, ¿se acuerdan que nosotros les dijimos vivir mejor, pero en un mejor futuro? Pues el futuro no es hoy, si no mañana o pasado, mijitas. Y si se vuelven a organizar por los golpes económicos que el neoliberalismo nos exige dar, pues les volvemos a sacar a los granaderos. Y sí, así fue con los camioneros durante las manifestaciones contra el gasolinazo. Nosotras pensamos que la clase política entera se compone de turis, no habitan ni procuran el territorio, la salud ni el respeto a los pobladores. La búsqueda de la vida plena, para ellas, consiste en apañar lo que se pueda mientras quede algo. Desde lejos watchamos con tierna pero filosa ironía, la inmoralidad de sus sueldos y sus discursos tejidos de mentiras, allá lejos, porque señoras y señores: nosotras no les creemos.

Hay otra cosa que quisiéramos sumar a lo que nosotras llamamos: las perlas del desprecio: la guillotina política a través del linchamiento mediático contra John Moreno, el abogado de los pescadores movilizados en Todos Santos, y contra Joella Corado. Pensamos que sí, como se ha dicho ya, es una amenaza a la movilización política organizada, que se opone a los planes de socialización de la miseria y generalización del despojo a beneficio de los dueños del dinero. Aunque más curiosa nos resulta, la estrategia utilizada por los turis, que va desde la falsificación de documentos utilizados como pruebas para su detención, a las ridículas irregularidades en los procedimientos, tal forma de secuestro político nos parece arcaica, aunque para nada extraña. El papel del espectáculo mediático al servicio del montaje institucional será clave para la aplicación de la fuerza pública (o privada): la posibilidad de vivir mejor está aquí ¿pero para quién? Mientras ellas amasan fortunas despojando a nuestra comunidad, a lo hacha, las fauces jurásicas del monstruo político neoliberal, continuaran el pique contra la vida y la dignidad. La simulación mediática es hoy la única garantía de legitimidad para el gobierno de turis, sin embargo, pareciera que su desmantelamiento sólo necesita de que pushemos poquito, una madrecilla nomas pues… pero juntas.

Fin del primer acto.

II

Dentro del afán por revalorizar el vasto suelo mexicano, encontramos una nueva categorización solo para unos pocos pueblos afortunados y merecedores de tal etiqueta: la de “Pueblo Mágico”. El país ya cuenta con 111(y subiendo) de estas localidades y sus respectivas promesas gubernamentales, tanto para los habitantes  de esos hermosos lugares como para el visitante, ese “turi” que espera una alternativa fresca, que quiere escapar de su cotidianidad, de su hastío, para sentirse inmerso en otras costumbres, en otras prácticas pero sin percibir que se trata de un parque de atracciones. De un decorado. Se abre el telón, comenzamos y se repite, se repite un día tras otro pues esa autenticidad que se espera del local no es más que la repetición diaria para contentar a dicho espectador. Digamos que en esta obra el director es el capital, con el cargo de subdirector encontramos a los organismos gubernamentales, tenemos también a los actores con sus diferentes papeles: principales, secundarios, suplentes, las que forman parte del decorado (¿recuerdan al niño pasto, o al niño acento?) y por supuesto, las que no pueden faltar: las espectadoras. Y así manteniendo a cada una en su lugar, todo bien ordenadito y delimitado, todas podemos estar tranquilas, sobretodo algunas, aquellas que van con el equipo vencedor.

        Según la Secretaria de Turismo de este nuestro estimado Gobierno, las características que debe cumplir un Pueblo Mágico para ser nombrado como tal y ser revalorizado (económicamente aunque lo disfracen  histórica y culturalmente) exigen contar, con atributos únicos, simbólicos, leyendas, historia, hechos trascendentes, cotidianidad, magia que te emanan en cada una de sus manifestaciones socio-culturales, y que significan hoy día una gran oportunidad para el aprovechamiento turístico atendiendo a las motivaciones y necesidades de los viajeros. Pues un Pueblo Mágico se define como un pueblo que a través del tiempo y ante la modernidad, ha conservado, valorado y defendido, su herencia histórica, cultural y natural; y la manifiesta en diversas expresiones a través de su patrimonio tangible e intangible (querido lector esto lo puede encontrar aquí http://www.sectur.gob.mx/wp-content/uploads/2014/10/GUIA-FINAL.pdf ).

Hasta ahora parece un plan perfecto de conservación y mantenimiento de las prácticas histórico-cuturales y la economía local. Queridas y queridos, tenemos la gran suerte de encontrar en Baja California Sur dos de estos Pueblos Mágicos, Loreto y Todos Santos. Y después de esta larga introducción, y de intentar hilar esta serie de acontecimientos que hasta parecieran aislados, hablemos un poco de Todos Santos. Pues este hermoso pueblo, cumple con todo lo citado anteriormente. Es más, allí conviven felizmente foráneos que ya son locales, artistas, pescadores, agricultores, locales que parecieran foráneos, visitantes, “turis”, naturaleza, cultura e historia. ¡Un momento!, ¿hemos dicho pescadores?, ¡uy! pues creemos que ellos y sus prácticas socio-económicas, su cultura y su historia no tienen cabida en un Pueblo Mágico, por lo menos  no en Todos Santos, creemos que los turis dirigentes, pensaron: pues como la lista es larga si retiramos solo a un pequeño grupo de esta conformación de categorías nadie lo notará. Y así, desacreditando lo expuesto con anterioridad, es como comenzó el megaproyecto de Tres Santos, esa maravilla “ sustentable y ecológicamente responsable”, que dará trabajo a los que anteriormente ya tenían trabajo (xdxd) y que en un futuro será parte de la dinámica local, suponemos que esperan que el ya inaugurado hotel boutique San Cristóbal y el proyecto que pretende ocupar una superficie de 414 hectáreas, en las que se construirán 4.472 viviendas (cuyo precio oscila entre los 400,000 y los 900,000 dólares), tres hoteles, áreas comerciales, un huerto “orgánico comunitario”, un club de nado privado, el “Centro Universitario Todos Santos” de Colorado State University y una planta desalinizadora, pase desapercibido en un pueblo de 5000 habitantes. Hasta ahora, nosotras pensábamos que el acuífero de Todos Santos presentaba déficit, quizás de donde beben 5000 puedan beber otros 10,000, pues solo es agua. Todo esto exige que los pescadores se acostumbren a sus nuevos trabajos, y los conviertan en las prácticas cotidianas de las que hablábamos al principio, que nadie recuerde la playa Punta Lobos, el mangle y a los pescadores. Que el caso de John Moreno y Joella Corado sea recordado como un caso de despojo legal (y entre ellas además), que no se relacionen sus nombres junto al de los pescadores, la lucha por la preservación de su playa y las prácticas que durante generaciones se han llevado a cabo allí. Pues ahora pongámonos un poquito serias: hay que vincular los nombres de Black Creep Group, conocida como Mira Companies (su filial mexicana) y Tres Santos, pues como la “Santísima Trinidad” son tres en uno. A esos nombres hay que relacionarles el despojo a los pescadores, la pérdida completa de un ecosistema y su consiguiente transformación, la pérdida de las prácticas socio-económicas y culturales, la pérdida de toda la dinámica socioambiental y el encarcelamiento (secuestro) de John Moreno y Joella Corado. Esto llevado a cabo con el apoyo gubernamental y la autoridad (in) competente, bajo concesiones para uso de suelo y agua de SENMARNAT y OOMSAPAS, organismos que velan tanto por el ecosistema, como por sus pobladores. En fin, desde que inició el proyecto de Tres Santos hemos disfrutado de tres partidos políticos de color y nombre diferente al mando, aunque las políticas son muy semejantes, ¿No parecen el mismo perro con distinto collar?  Es tal la incongruencia que hasta parece un mal chiste.

Por último, nosotras las militantes del comité Groucho Marx, comediantes comprometidas, queremos pedir una disculpa por haber hablado con más seriedad esta vez. Les contamos: al chile, hace mucha calor, y cuando el infiernito nos abraza de tal manera, a una no le queda más que cagar el palo, o en su defecto pasearse por alguna tienda departamental (chale) con aire acondicionado, aunque también nos podríamos hacer pendejas por el malecas, para hacer como que no pasa nada, loca. Pero como no podemos pasearnos por la tienda o bajar al malecón, pues nos pusimos a cagar el palo… Esperamos ofrecer más risas en la próxima entrega. Bueno pues… nos watchamos al rato, palomilla, se bañan.

Fin del segundo acto

Pd: Afirmamos que el gobernador y todos sus secuaces son turis. Por si no quedó claro.

#ALVTurista: De la falsificación de documentos al espectáculo mediático

#LaCuchara: El Programa de Desarrollo Urbano de La Paz

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Sandino Gámez

El día miércoles 29 de noviembre de 2006, en el salón de un reconocido hotel de la ciudad, por iniciativa no de la autoridad municipal sino de una asociación civil se realizó el primer foro público para discutir el Programa de Desarrollo Urbano de La Paz (PDU).

               Este ejercicio de participación ciudadana generó modificaciones apenas estéticas al proyecto final, pero permitió que se hiciera pública, quizá por primera vez, la manera cómo se dirigía (y en parte se dirige aún) el futuro de esta ciudad.

            En esos años, el XII Ayuntamiento de La Paz, luego de una licitación pública nacional, contrató por un millón de pesos al ingeniero *** de la consultora ***, para que elaborara un plan maestro para la urbanización del territorio colindante a esta ciudad capital. La proyección debería hacerse a veinte años. Aquel ayuntamiento se proponía promulgar en forma de ley dicho PDP en su trienio y terminar así con la improvisación característica de los periodos precedentes. En este sentido, la iniciativa del XII Ayuntamiento fue positiva.

Sin embargo, la forma como se elaboró de manera inicial el PDU y las propuestas de su contenido son altamente discutibles: su esquema de pensamiento y planteamiento estaba (y en muchos sigue estando) muy alejado de los intereses sociales y colectivos de los ciudadanos paceños.

Diez años después todos lo podemos ver todos los días en nuestra ciudad: es un modelo que sólo a pocos beneficia.

            De inicio, el PDP en 2006 no fue abierto al escrutinio público. Los talleres que se supone originaron propuestas para su elaboración fueron furtivos. Fue sorprendente conocer que el diseñador del plan no había consultado al sector académico de La Paz, ni se había apoyado en alguno de la multitud de estudios científicos disponibles hacía décadas en los cuatro o cinco centros de investigación científica con sede en la ciudad. Carecía incluso de una revisión elemental de aspectos ambientales, económicos, sociales o culturales.

            A este foro del 29 de noviembre de 2006 asistieron los regidores ***, *** y Álvaro Fox, los representantes de la Cámara ***, numerosas organizaciones ambientalistas y sociales, así como ciudadanos interesados.

El consultor expuso un resumen y enseguida fue cuestionado por los asistentes sobre la falta de representatividad de su plan. Ante sus respuestas vagas hubo sucesivas reiteraciones de la misma cuestión y el consultor terminó por confesar que para él en La Paz no había una sociedad civil organizada de manera coherente a la cual solicitar su opinión. Informó, ahí mismo, que llevaba dos años residiendo en la ciudad, y que pensaba quedarse a vivir, porque le gustaba el lugar.

            ¿Cómo pudo entonces generar una planeación urbana para los siguientes veinte años de la ciudad de La Paz? Por lo dicho en el foro y el resultado presentado, el consultor elaboró su plan guiado por sí mismo, por  modelos matemáticos y una metodología creada por él para el caso. También, dejó ver, lo guiaron ciertas directrices de los potentados de la tierra y la política de esos años (y todavía, algunos) evidentes en las láminas artísticas con las que presentó su modelo de PDU.

            Si alguien está escandalizado hoy por las playas artificiales del gobernador Mendoza en el Malecón de La Paz, en aquellos años el PDU consideraba la colocación de cuatro islas dentro de la ensenada de La Paz, unidas por un puente; cada isla con uno o varios edificios, conectando la ciudad de La Paz con El Mogote.

Pero la urbanización del Mogote (o el proyecto Paraíso del Mar) no se mencionó durante la presentación. La explicación del consultor para estas islas artificiales fue: existe un valor intrínseco en el paisaje, el paisaje de la ensenada de La Paz no se encuentra disponible en este momento, el uso de estas islas potencia el valor del paisaje, aumenta su valor; de esta forma, las islas pueden generar ingresos adicionales al municipio (por su concesión) y a la vez otorgan a los paceños un acceso a uno de sus recursos naturales, el paisaje de la ensenada, que no tenían.

            El elaborador original del PDU de La Paz no consultó o no consideró ninguno de los estudios de mareas y corrientes marinas de la ensenada de La Paz para diseñar y colocar sus islas. Se basó estrictamente en el asolve (o sedimentación) actual que tiene a esa zona de la ensenada con una profundidad mínima. Los científicos del CIBNOR, CICIMAR y la UABCS que han estudiado esta zona señalan que cualquier obstrucción en las corrientes actuales de la ensenada terminarán por cerrar el canal de Arípez (entre el Mogote y el malecón), convirtiendo a la ensenada en una laguna. Tampoco consideró los efectos devaluadores sobre el paisaje de la propia ensenada que tendrían los puentes y las islas con los edificios. Su aspiración al colocarlas fue, pues, estrictamente imaginativa, de su invención.

            El PDP inicial (y vigente) no consideró tampoco el ‘Atlas de Riesgo de la Ciudad de La Paz’, documento que se encontraba publicado de manera reciente en 2006. Tampoco consideró los avances existentes en su momento del Plan de Ordenamiento Ecológico del Municipio de La Paz (detenido por el cabildo del XIV Ayuntamiento e ignorado por actual XV).

Había una visible premura en promulgar este proyecto sin importar la falta de información segura y representatividad social.

            Los regidores presentes intentaron escudarse del rechazo de los asistentes recordando que el PDU se encontraba en ese momento en fase de consultas. “Cuando esté en la cancha de nosotros, entonces agregaremos las propuestas que nos hagan llegar, pero deben hacérnoslas llegar por escrito”, dijo el regidor Álvaro Fox (del partido Convergencia).  Cabe hacer notar que, en ningún momento, ni los regidores ni el consultor tomaron alguna nota sobre las propuestas o cuestionamientos que se les hizo en la hora y media de este foro.

            El PDU se publicó en 2008 y ha sido “revisado” cuando menos una vez en cada nuevo ayuntamiento. La más reciente revisión está en proceso. El 2 y 3 de agosto próximo será la etapa final de análisis. Las mesas de trabajo están programas de 10 a 13 horas, en la sala de juntas de la estación central de bomberos de La Paz.

Quien acuda a estos talleres verá la enorme diferencia en este proceso de socialización del PDU de La Paz a las de la ocasión inicial. Para empezar ya no hay un “consultor” por honorarios, sino un Instituto Municipal de Planeación, con un amplio margen de autonomía administrativa y dirigido por una funcionaria electa por su experiencia y méritos.

            ¿Y quién representa a la sociedad civil de La Paz en estos talleres? ¿A los propietarios de grandes predios? ¿A los económicamente interesados? ¿A los académicos? ¿Cuáles son sus resoluciones? ¿Qué impacto tendrán en los habitantes de esta ciudad en lo inmediato y en el futuro?

 

———— sandinogamez@gmail.com

#LaCuchara: El Programa de Desarrollo Urbano de La Paz

#ALVTuristas: De la mancha de mierda a las ciudades florero

Sergio Reynaga / Nuria Gil

Comité Groucho-Marx, comediantes comprometidas

“Trabajando conseguí ascender de la nada a la pobreza más extrema”
   Groucho Marx                 
                                                             

En las últimas semanas se nos ha bombardeado con notas de mierda, y sobre restos fecales. La cuestión que nos proponemos tratar en estas líneas, nos coloca en la silueta de un personaje casi invisible, por no decir metafísico, pero a la vez omnipresente, y según su solvencia económica también omnipotente: El turista.

   La guerra por la vida digna en los territorios que sirven como espacios para el desarrollo inmobiliario, turístico y económico del proyecto neoliberal del Estado mexicano, y de manera más precisa de Baja California Sur, sujeta a la población a una cantidad de formas legales que nos arrojan cada vez más a la periferia, a los márgenes, a la mugre y la rabia. Esto último, amiguitos de guayabera, puede resultar contraproducente. La cultura del consumo generalizada, nos opone la inducción de estímulos tan arcaicos como la siguiente formula: Asumir la presa, digerir, excretar. ¿Qué tan normalizada está hoy la violencia en La ¡Paz! (colóquese aquí sonido de arma de fuego, el calibre es responsabilidad del lector)?, No pretendemos sugerir siquiera una respuesta, sino hablar sobre el asunto a manera de esbozo, boceto, garabato más bien.

 Lugares comunes, pensará nuestro sapientísimo lector, sin embargo no los consideramos agotados. El centro de la ciudad es una cantina gigante, esto en especial nos causa una ligera comezón: la apertura al derrame del tiempo libre a propósito de la ingesta de alcohol, por las siguientes situaciones: No hace falta complicarnos mucho para comprender que los espacios controlados, regulan nuestras conductas, y que todo comportamiento asumido por nuestra comunidad apuntala y estimula la situación de desgaste de los vínculos sociales, dicho de otra forma: obedecemos y echamos a perder nuestras relaciones afectivas-comunitarias. En este sentido, es preciso hacer algunas otras afinaciones. Nosotres, pensamos que dichos patrones, son el ejercicio de la violencia del capital, más aún, una garantía y fuente legitimadora de la vigilancia. Y como siempre nos gusta volver a revisar si olvidamos algo, la cancelación del tiempo. Si, si, ya sabemos que suena exagerado, pero échale un vistazo a tú vida…

turi

Bueno, les habíamos hablado de los turis. Quizá sea necesario aclarar que no es que no nos gusten las visitas, pero de ahí a invitarlos a cagar a la casa, hay mucho trecho. Pensamos que ser turi, pasa por la búsqueda de imágenes idílicas, empaques y etiquetas generalizadas, de alguna manera se nos presenta la línea de ensamblaje: Adecuación-empaque-presentación. El acceso a la aventura de nuestras comunidades, pasa por la mercantilización de la ciudad y el territorio, es pues la venta de un producto ilusorio que satisface la gula adquisitiva de locales y extranjeros, ¿qué se pensaban, que sólo los güeros son turis?, no, no, mis queridos druguis, como sugerimos aquí, ser turi, en este primer garabato, significa depredar cuanto nos sea posible. Todo esto, pasa por la agenda institucional, no es casualidad, cómo dijera alguno que no me interesa nombrar aquí: Dios no juega a los dados. Las actividades de la secretaria de turismo, pasan (entre otras) del golf al romance y del spa al ecoturismo, (eco de económico, ¿no?),  y por supuesto del shopping, (Aica) a la vida nocturna, papus y mamus. En la ruta aquí trazada, observamos, a modo de obituario, la construcción de una ciudad de carácter excluyente. ¡Se te va caer la baba en los escaparates, pero solo eso!

Así pues, palomilla; las excelsas figuras intelectuales que componen la actual administración, nos invitan, en los últimos días a un espectáculo sin precedentes desde la inminente amenaza de la mega-minería toxica a cielo abierto, la ley público-privada, las calles carnicería, y… esperen. Bueno, quieren enchularnos el malecón, dicen ellos/as, los que saben de eso, que “La Paz tendrá un malecón de nivel mundial”, y de ser posible que dicha empresa se realice, pues si, será de nivel mundial. Esto significa que no tendrá diferencia alguna con cualquier otro destino turístico, la caricatura es simple: la homologación de las lógicas del consumo y los caprichos del capital privado, pues estas, son necesarias para el correcto funcionamiento del turismo y sus agentes: los turis. Lo que más oscuro nos parece en esta oferta, es la exclusividad de los espacios públicos, que de por sí, por sí mismos en su calidad de públicos no son garantía de nada. La inversión de la primera etapa, supondría el gasto de 150 millones de pesos, no obstante, servirán, dicen, para garantizar el crecimiento cultural, el deporte y la inclusión de la población discapacitada. Es por mucho cuestionable tal aseveración, ¿Qué deportistas y que discapacitados asistirán a tales festejos?, Dejo las interpretaciones a su juicio, pero quiero decir algo, se me ocurre, que quizá estas personas no tienen acceso a la práctica digna de la ciudad ni de sus disciplinas, y si a esto le sumamos la inutilidad del transporte público y la calidad excluyente de las zonas comerciales, nos meteríamos en un aprieto. O no sé si entendí, pero creo que la plataforma más fuerte de su discurso es el fortalecimiento económico de los negocios y el crecimiento de la plusvalía de los terrenos adyacentes. ¿Y qué pasa con el gentilicio, la paceñada qué, a donde van, más lejos, a la periferia de la periferia?

 

 

Fin del primer acto.

 II

¿Se ven bonitos a los lejos los kayaks y Jhon Smith en su tabla de surf, no loco/a?

Dentro del programa de mejora urbanística que nos presentan los ilustrados dirigentes, está, como ya advertimos, la remodelación completa del Malecón con la creación de estupendas playas, artificiales, pero bonitas para contentar la vista de nuestros amados turis, y ya de paso con el lavado de cara, revalorizar el suelo del centro e incrementar un poquito los precios, (no mucho) pues Cancún y Acapulco ya están muy quemados. Por un lado hasta parece un proyecto amable, aunque no sabemos qué lado, ya que dejarán un poco en paz a Balandra y sus manglares, al Tecolote y a los lobos marinos, así quedará todo en corto: bares, shopping y playa en el mismo lugar: ¿qué más quieren? No obstante, parece que se han escapado pequeños detalles en el planteamiento de la construcción de las nuevas playas, cositas sin importancia, como son el alto contenido que posee la bahía de La Paz, sobre todo en el área del Malecón, de bacterias coliformes, dicho de otra forma: bacterias provenientes de los escurrimientos antropogénicos de las aguas fecales sin tratar que dan directamente a esa zona, o por denominarlo de otra forma, bacterias que provienen de la mierda de la ciudad que acaba en las cristalinas aguas de la bahía. Esto es debido a la inexistencia de buenos sistemas de purificación. Pues sí, nos bañaremos en mierda pero con bonitas vistas, en playas bonitas, rodeados de bonitos comercios y bonitos bares. Junto a la urbanización mal hecha y mal planteada, aunque no para las cuentas bancarias de algunos, las condiciones higiénico-sanitarias de las aguas se vuelven desfavorables, mucho peor las de vida para aquellos que viven y trabajan, y son exiliados cada vez más lejos de la zona céntrica, aquellos que no vienen a disfrutar unos días de las maravillas de La Paz. ¡La vida es bella!

Hay que se señalar algo que los paceños tienen muy claro, que uno no caga donde come. Quizás por esto, es que nadie se baña en las aguas del Malecón, a menos que no pueda pagarse una playa más limpia, mucho menos se puede imaginar la pesca en esa zona. Pregúntele usted, nuestro sapientísimo lector, a la palomilla del esterito…

Nos preguntamos si al construir la playa se mantendrán los bosques de alga Ulva, o quizás no hayan pensado en la biodiversidad del ecosistema costero pero si en la diversidad de beneficios económicos que ofrece. ¿Y los huracanes? Porque por otra parte, también se presenta ese problema, si los cauces fluviales naturales se encuentran tapados por la urbanización y de por si ahora mismo no hay arena en el malecón, esta nueva y bonita playa se enfrenta a que cada vez que ocurra un temporal los efectos negativos de éste, serán más graves que el anterior, por lo tanto la arena “se va”, ¿será una sustitución infinita de arena para mantener la nueva bonita playa? ¿Están contemplados estos gastos en los presupuestos de la obra? Creo que no entiendo nada, pero estamos seguras que aumentarán los puestos de trabajo en hoteles, bares, restaurantes, tiendas y seguro que habrá más plazas para entrar en el cuerpo de seguridad como policía turística, porque ante todo hay que salvaguardar la seguridad del visitante. Todo esto disfrazado de mucho sol, muchas luces y muchas sonrisas.

Nosotras queremos decir: el embellecimiento de la ciudad y de la zona comercial, nos vuelve más feos/as, horribles diríamos. Por último, aunque solo por hoy, para cerrar, queremos hablar con un poco de seriedad. Creemos que la descomplejización de nuestra sociedad es necesaria y que otra forma de vivir, no solo es posible sino urgente, tomando en cuenta que nuestra relación con el entorno, supone mediante nuestras prácticas, el deterioro de nuestra calidad de vida y la depredación de los recursos que sostienen la vida, también pensamos que tales situaciones de desgaste nos oponen la guerra, intentamos comprender que su lujo es nuestra ruina, y que mientras no seamos capaces de arrebatarles el privilegio que gozan, el único destino que podremos visitar será el psiquiátrico. De nosotras depende, de nuestra implicación con la transformación de nuestras comunidades, quizá esto signifique dejar de ser meros espectadores, dicho de otra forma: dejar de ser turis. Dios ha muerto, todo depende de nosotras.

Fin del segundo acto.

Hasta la próxima entrega.

 

#ALVTuristas: De la mancha de mierda a las ciudades florero

#LaCuchara: ¿Por dónde comenzamos?

paraiso

 Sandino Gámez 

Desde la privatización de los terrenos estatales en El Mogote, a partir del año 2001 se sucedieron de manera cotidiana, como en cascada, los anuncios públicos desde el sector empresarial sobre “proyectos de desarrollo turístico” para La Paz. La clase política se apreciaba advertida y daba declaraciones cada vez más optimistas a la opinión pública.

 Era notorio que se acercaba el progreso. La capital de Baja California Sur finalmente recibiría el empuje económico que necesitaba desde hacía una década, cuando menos. Los paceños propietarios de tierras costeras ya podían frotarse las manos con fruición: en Los Cabos aquello había resultado fenomenal para todos los propietarios de tierras colindantes con el mar.

Toda esta gran esperanza, sin embargo, fue destruida sin conmiseración por una pequeña secta de individuos malvados, maleducados y malvestidos: los seudo-eco-chairo-ambientalistas, quienes torpedearon infamemente, como por encargo y de manera cotidiana todos esos pobres e indefensos proyectos inmobiliarios, hasta que, trágicamente, estos se detuvieron por completo en su momento de mayor floración.

El mayor ejemplo de la sevicia de estos ecoyihaidistas es lo que acontece hoy con el primero de estos proyectos benefactores de nuestro municipio: Paraíso del Mar en el Mogote, verdadero mártir de los desarrollos turísticos paceños. Luego de tanta mala publicidad que le hicieron a este generosísimo proyecto que daba uso productivo finalmente a terrenos baldíos de una barra de arena yerma e inútil, “los inversionistas se retiraron” (Luis Cano ‘dixit’). Y hoy para que subsistan las actividades económicas de sus pobres habitantes la ciudad de La Paz debe otorgarles a precio de interés social el agua tratada necesaria para mantener verdes sus jardines y campos de golf.

Qué decir de proyecto de desarrollo turístico de Balandra, el que hubiera sido el “detonador” del turismo paceño: ahí se perdió una oportunidad de 400 millones de dólares (M. Alemán ‘dixit’).

¿Para qué sirvió la pavimentación del camino vecinal La Paz-Puerto Mejía si los ambientalistas finalmente no permitieron el inicio de actividades de Azul del Cortés? Ahora esas paradisíacas playas son un basurero, ¿y los ambientalistas? Calladitos.

¿Acaso no sufren cotidianamente los golfistas, tenistas y yatistas de Costa Baja por la vista y las emisiones cancerígenas de la termoeléctrica de Punta Prieta? Los seudo ecologistas paceños no sólo provocan esas emisiones para abastecer sus oscuras necesidades energéticas. Se rehúsan a quitarla de ese sitio cuya verdadera vocación, es de todos conocida,  es la “turística”.

La lista de agravios es muy larga. Baste por ahora, para ya concluir, denunciar que no puede explicarse de otra manera la conversión de la iglesia del “desarrollo turístico” El Coyote-Maravía en planta de tratamiento de aguas residuales, si no es por culpa del ecochairismo.

¿Cuándo se ha visto algo productivo, provechoso o mínimamente inocuo de estos nunca mejor llamados “medio-ambientalistas” (no terminan nada)? ¿Por qué nunca proponen algo? ¿Por qué siempre lo han de estorbar todo? ¿Por qué se visten así?

En las siguientes entregas de esta columna semanal intentaremos ofrecer algunos antecedentes de esta perniciosa actividad del seudo-eco-chairo-ambientalismo, por considerarlo de utilidad pública. ¡No podemos permitir que sigan arrastrando a nuestro estado al atraso económico y el conflicto social!

 
———sandinogamez@gmail.com

#LaCuchara: ¿Por dónde comenzamos?